Fundado en 1910

Cartas al director

El norte ya no es lo que era

Se ha vuelto cada vez más evidente que algo está cambiando en nuestro clima. El norte peninsular, tradicionalmente húmedo, registra una preocupante disminución de precipitaciones. Según la Aemet, durante el año hidrológico 2022-2023, en regiones como el País Vasco y Cantabria se recogió un 20-25 % menos de lluvia que la media histórica. Al mismo tiempo, en Escandinavia, el servicio europeo Copernicus alertó de inviernos con temperaturas hasta 5ºC por encima de lo habitual.

Estos fenómenos, lejos de ser anécdotas meteorológicas, son señales claras del cambio climático en marcha. Las regiones que antes servían de «pulmón húmedo» o amortiguador térmico están viendo alterados sus patrones habituales. Lo que era excepcional se está volviendo norma.

No solo están en juego los ecosistemas, sino también cultivos que dependen del régimen de lluvias, reservas hídricas para el verano o la seguridad frente a incendios. Si el norte se seca, ¿qué podemos esperar del resto del territorio?

Mientras tanto, en la vida política se discute sobre mensajes de WhatsApp, ceses estratégicos o cómo reforzar la Fiscalía. Lo esencial —agua, tierra, vida— puede esperar. Total, aún queda algo de batería en el móvil, porque el cortoplacismo se ha instalado en el poder.

Pedro Marín

Más cartas al director

tracking

Compartir

Herramientas