Cartas al director
Desocupar el Gobierno
Muchos pueblos y casas de Galicia, de Castilla y León, de Asturias, han pasado el verano rodeados por el fuego. Mientras el Gobierno de España contemplaba unas llamas que le eran ajenas y cómo los efectivos de bomberos, agentes forestales y UME clamaban por más ayudas, la actividad gubernamental ha sido, en otros campos, incesante.
Así, en prisión provisional el sanchista que conversaba en el extranjero con el golpista huido del que depende quien está en el Gobierno de España, las reuniones sobre el futuro de todos las lleva el expresidente Zapatero, en una nueva vuelta de tuerca en este disparate.
Están centrados en perjudicar la economía de los españoles a base de desparramar una inmigración que nos desborda, a base de repartir entre todos la deuda catalana, de cerrar nucleares y de recortar la jornada laboral mediante ayudas e incentivos que también pagaríamos todos.
A esto se une la aceptación de la plurinacionalidad de la nación única constitucional, en el ámbito interno.
Y en lo internacional, la salida de nuestro país del bloque de democracias occidentales para adosarnos a los países de dictadura comunista en la órbita de China.
Hay muchos españoles hartos y alguien debería organizar ese hartazgo para que, expresado con democracia y claridad, estos proyectos de quienes ocupan el Gobierno no lleguen a hacerse realidad.