Cartas al director
Esperpento
Es muy importante tenerlo en cuenta, a la vista de la espasmódica reacción que el dictador Sánchez ha tenido en una reciente comparecencia, llegando al ridículo de pedir a Ayuso «que pida perdón a García Ortiz y que sea Feijóo el que le indemnice».
Es un presidente en los estertores.
Tamaño esperpento y disparate, solo puede salir del dictador Sánchez, cuando las cosas no salen conforme a sus directrices.
Barbaridades como esa ha expresado multitud, desde que ganó «malamente» su moción de censura.
El pueblo español «traga y traga» y sigue tragando y dormitando, ante las fechorías del jefe de la mafia.
Es Sánchez y no Ortiz, «un mandao», el que ha estado sentado en el banquillo de los acusados, porque ha sido Sánchez y no Ortiz el que ha urdido esta maniobra fraudulenta contra su adversaria política Ayuso, a la que no es capaz de vencer.
Por eso la condena del fiscal Ortiz salta a la Moncloa.
La extrema izquierda, los comunistas (para el pueblo, no para ellos), quieren cambiar el sistema de elección de los vocales del Tribunal Supremo, porque quieren un Tribunal Supremo a su favor, que consolide sus desmanes y fechorías, y eso tiene nombre, comunismo.
Cada día que pasa, España es más satélite de Maduro, de Putin. El CGPJ está salvando a España de esa invasión.
Sánchez ya amenaza con que la sentencia la corregirá el Constitucional, el Tribunal invadido por Sánchez para que valide todos sus esperpentos. Y es evidente que, en su día, Ortiz llegará a ser ministro de Justicia.
Es la «democracia orgánica» de Sánchez: Es su dictadura.