Cartas al director
Sabias recomendaciones del Rey
En los tiempos actuales, con esta moda de la brevedad y el mensaje directo frente al sosiego y la reflexión, no por menos cortas han sido menos efectivas las sabias recomendaciones del Rey D. Felipe VI, en su explícito discurso navideño a todos los españoles. Hablando en plural, porque en su papel constitucional lo hace en nombre de todos. Sintiéndolo como serios problemas propios, porque los que afectan a nuestros conciudadanos, serán siempre en mayor o menor grado graves cuestiones también nuestras. Pidiendo «preservar nuestra unidad desde la pluralidad», y «recuperar la confianza de los ciudadanos en las instituciones». Y llamando a defender y cuidar la «convivencia» para alejar a los «extremismos, radicalismos y populismos». Cualquiera sabría entender que, ¡sí, que tiene más razón que nunca el rey!, en que «necesitamos una profunda regeneración de nuestra vida colectiva.». Solo esos tóxicos y radicales aprovechados, con nombres y apellidos, que disfrutan creando polémica y frentismo, serán los que no sabrán ni escuchar, ni entender el mensaje tan directo, claro y necesario pronunciado por el Rey de todos los españoles. Gracias, Majestad. Si no hacemos caso, no es culpa suya; es sólo nuestra: de la suma de una sociedad que debe dar un paso al frente para salir, tanto del excesivo pasotismo, como de la pésima influencia de los contaminantes de siempre.