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Cartas al director

Gabriel Miró y la Pasión

Gabriel Miró fue un escritor alicantino nacido en 1879, contemporáneo de las generaciones de los novecentistas y del 98, escritores a los que trató en su no muy larga vida, pues falleció en 1930 con cincuenta años.

«Mis evocaciones se hallan impregnadas de nuestra emoción de la Semana Santa, de su liturgia magna y triste y de su lírica de nuestra mocedad (…). Nuestras semanas santas antiguas, infantiles y, después, fragantes y apasionadas». Es Gabriel Miró añorando la Semana Santa. Para ello escribió y publicó entre 1916 y 1917 quince relatos sobre personajes y ambientes relacionados con la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo que luego reunió en un volumen: Figuras de la Pasión del Señor. Un libro muy aconsejable para estos días de Cuaresma y para siempre, aunque no es un texto de carácter espiritual y ascético. Más bien habría que clasificarlo dentro de un estilo poético y descriptivo con cierta similitud al estilo de Azorín. Miró es un esteticista de fervorosa belleza que permite captar no solo el color y la luz, sino hasta el olor y sabor de las cosas.

En los capítulos dedicados a la Pasión y Muerte de Jesucristo, según los Evangelios, se suceden las escenas continuadas de los hechos hasta la crucifixión, muerte y resurrección del Señor. Gabriel Miró no nos relata la Pasión, nos muestra a los personajes que intervinieron: Judas, el mancebo que abandona la vestidura, Kaifás, Pilato, Simón de Cyrene, mujeres de Jerusalén, Sanhedritas amigos de Jesús… Pero si los personajes son importantes, lo es también el ambiente y la fotografía de los lugares, de los paisajes: un arbusto, la hierba, las flores, las palmeras… Miró no había estado en Jerusalén, pero indudablemente el paisaje que describe, y que tan bien conoce, es el levantino, tan similar al de Tierra Santa. Y todo ello con la riqueza y la belleza del lenguaje, tan característico del autor y que quizá en estas páginas sea el mejor de su obra. Una obra que seduce, una obra que atrae y estimula también el sentido religioso propio del tema tratado.

Juan Antonio Narváez Sánchez

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