Fundado en 1910

Cartas al director

Elecciones con trascendencia nacional

La convocatoria electoral anunciada por el presidente de la Junta de Andalucía viene a poner la puntilla y la salsa a un calendario que lleva al límite el test de estrés al que están sometidos los partidos comparecientes y compromete el futuro del Ejecutivo sanchista, porque ha sido el propio Pedro Sánchez quien ha convertido en vasos comunicantes su gabinete con las candidaturas en autonomías donde se ha abonado a la derrota. Sucedió con Pilar Alegría en Aragón, y sucederá con María Jesús Montero en Andalucía. El influjo del presidente del Gobierno está lejos de desprender positividad y, al tiempo que acumula derrotas en su particular viacrucis electoral, va desmantelando su equipo, obligándose a sucesivas remodelaciones.

El 17 de mayo no solo está en juego la comunidad sureña; se pone a prueba la fortaleza del Ejecutivo central, o, más bien, se expone de nuevo a constatar su debilidad. El sorpresivo anuncio de Moreno Bonilla frustró un posible adelanto electoral de Sánchez, que habría tenido como resultado un 'superdomingo' para promover una participación favorable a sus intereses. No queda otra, sin embargo, que activar la maquinaria electoral con el foco en Andalucía, pero con una lectura que trasciende sus límites territoriales. Trabajo por delante tiene la hasta ahora 'número dos' de Sánchez, que hace las maletas rumbo al 17-M con un bagaje más que discutible tras ocho años como mano derecha y escudera del presidente: sin lograr presentar los Presupuestos y dejando empantanada la espinosa financiación económica, convertida de facto en un debate estéril que tan solo sirve para que Junts prolongue el agónico y presumible fin de ciclo que se vive en Moncloa.

Con la sanidad pública por bandera, y el escándalo de los cribados del cáncer, Montero tratará de llevar el debate al territorio. «Un día menos para que nuestra tierra tenga unos servicios públicos de calidad», comentó anteayer Montero en su puesta de largo. No obstante, le será complicado alejarse del rechazo que irradia el entorno socialista de la M-30, y la presencia de Pedro Sánchez en la campaña será notable. En las antípodas de las expectativas se encuentra Moreno Bonilla, que inicia la carrera electoral con el reto de revalidar la mayoría absoluta para no necesitar de la volatilidad de Vox. El presidente andaluz apela al voto útil, marca perfil propio y exhibe moderación marca de la casa. La onda expansiva de los resultados traspasará fronteras autonómicas, seguro.

Genaro Novo

tracking

Compartir

Herramientas