Cartas al director
El 4 de julio en Estados Unidos
El 4 de julio de 2026, los Estados Unidos celebran el 250 aniversario de su Declaración de Independencia en 1776, hito fundacional de la nación norteamericana. En estos años se ha transformado, con sus luces y sombras, en el imperio hegemónico de nuestro tiempo. Hay algunas curiosidades que convendría destacar en esta efemérides.
En primer lugar: la importancia que tuvo la actuación española. Sin la intervención de la Monarquía Hispánica difícilmente se hubiera podido culminar con éxito este proceso que se personifica en tres españoles insignes: Bernardo de Gálvez que cerró militarmente el acceso del río Mississippi a la flota inglesa, Diego de Gardoqui, comerciante y banquero que desde 1776 utilizó su red comercial para introducir pólvora, fusiles, mantas y medicinas en las colonias sublevadas y Juan de Miralles, amigo personal de Washington, que aportó mas de un millón de reales de plata. Todo esto ha sido ocultado y solo se han publicado las hazañas de Gálvez que dio su nombre a una ciudad de Luisiana
En segundo lugar: The pursuit of happiness, es decir la «búqueda de la felicidad» como derecho inalienable de los ciudadanos norteamericanos, junto a la libertad y la igualdad. Este derecho se ha concretado en el «sueño americano», fácilmente identificable en las películas de Hollywood de los años cuarenta y cincuenta en el final feliz con el que el matrimonio inicia una vida nueva en la casita con jardín delantero y «haiga» aparcado en la acera.
Queda, por último hablar de que el rey inglés contra el que se sublevaron los colonos al grito de non taxation without representation era Jorge III, ultimo Rey que «reinó y gobernó». El presidente norteamericano heredó esos poderes, limitados por los pesos y contrapesos constitucionales, de ahí la parafernalia que le rodea en sus apariciones públicas.