Cartas al director
España: segunda estrella
En el mayor estadio deportivo de Nueva Jersey —perteneciente al tercer estado de los EE.UU.— la selección española se ha vuelto a coronar campeona de una Copa Mundial de Fútbol, esta vez frente a una Argentina que mantiene sus tres estrellas en la albiceleste. Ha pasado casi un cuarto de siglo desde que las Torres Gemelas sucumbieran en la cercana ciudad de Nueva York, una urbe con colosales edificios situada muy cerca del paralelo cuarenta, al igual que la capital financiera de España. En estas dos décadas y media, Estados Unidos ha cambiado bastante y ha aumentado notablemente su población de origen hispano, que ya ronda una quinta parte del total de estadounidenses.
En estas históricas jornadas de la élite del balompié, también las sedes de Canadá y México han hecho un buen acto de presencia. Y como colofón, el mandatario estadounidense Donald Trump y la Familia Real española, encabezada por Felipe VI, han presidido la final de este célebre campeonato futbolístico de estío. Aficionados de todas partes del mundo han festejado con cohetes y algarabía este triunfo épico que sigue al conseguido en Sudáfrica 2010. Jugadores memorables de otros equipos, como Lionel Messi, Cristiano Ronaldo y Kylian Mbappé, han podido apreciar in situ el nivel de la gran España, que albergará, junto a Portugal y otras naciones, el próximo Mundial 2030.