Más allá de las finanzas
Existen propuestas para reducir la carga burocrática que los informes ESG suponen y sustituirlos por una educación de todos los miembros de la empresa que haga que sigan sus prescripciones, casi sin advertirlo, en todas sus actuaciones
Hace mucho que se viene afirmando y enseñando que el único objetivo de una empresa es procurar beneficios a sus propietarios. Esta afirmación suele matizarse hoy diciendo que el objetivo de la empresa es suministrar productos de calidad a sus clientes y que los beneficios son una de las consecuencias deseadas, aunque absolutamente necesaria, para que la empresa siga en funcionamiento.
La marcha de las economías ha venido mostrando que la buena gestión de la empresa debía perseguir satisfacer los intereses del empresario pero, también, la de todos aquellos grupos, que, de algún modo, están involucrados en la vida de la empresa y en su creación de valor, como son los empleados, los clientes, los bancos,… a los que dio en llamarse partícipes. El enfoque de la gestión había de ser multifuncional, es decir, los gestores habían de tratar de satisfacer los objetivos de todos los partícipes, entre los cuales se encuentran los propietarios. Los partícipes debían corresponder desempeñando su cometido del mejor modo que conocieran, creándose así un conjunto armónico que perseguía el interés común.
El modelo multifuncional es una consecuencia de los avances en el conocimiento del comportamiento humano en las organizaciones y no de ninguna consideración política o de intentos, por ejemplo, de cogestión. Es una propuesta de modelo eficiente, elaborada por la Ingeniería de Organizaciones.
La aplicación paulatina de ese modelo ha hecho que se incluyan en las Memorias Anuales de muchas sociedades, además de las cuentas de resultados, el grado de cumplimiento de otros objetivos. Por ejemplo, como la empresa habría contribuido al aumento del empleo, a la formación de sus empleados, al reciclaje de residuos, al bienestar de su sociedad civil vecina, a la protección del medio ambiente o tenía un Consejo de Administración con personas capacitadas para su gobierno.
El Modelo Multifuncionalidad ha sido objeto de diversas propuestas, de las que una de las más divulgadas es el modelo ESG. El acrónimo ESG contiene tres palabras inglesas: Environmental (Medio Ambiente); Social (Social); Governance (Gobernanza).
Los orígenes más remotos del Modelo ESG parece que pueden encontrarse, además de en la ya citada multifuncionalidad, en la formulación del concepto de sostenibilidad que contiene el Informe Brutland (1987). En texto conocido, el Informe dice: «que el desarrollo sostenible es aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las suyas». Dicho de otro modo, todos los miembros o partícipes en una sociedad, sean empresas, personas, administraciones públicas o cualesquiera otras han de comportarse de manera que el mundo que hereden sus hijos mantenga, al menos, la misma habitabilidad. Deben actuar de modo que la Tierra no pierda su belleza ni su capacidad regeneradora. El enfoque multifuncional es un hito más en el movimiento humanista que trata de implantar modelos de gestión basados en la persona, en su dignidad, en el cuidado de la Naturaleza y en la importancia del papel del empresario, sin olvidar las necesidades de eficiencia.
Su origen inmediato es fruto de una sugerencia, hecha hace un par de décadas, por el entonces secretario general de la ONU Kofi Annan acerca de la información a facilitar por las empresas. La respuesta al deseo de Kofi Annan se concretó en una propuesta de completar los estados económico financieros de la Memoria Anual de las empresas con datos sobre su actividad correspondientes a tres grandes apartados:
–El apartado medio ambiental (Environmental), que recogiera sus actividades en líneas tales como las emisiones de gases de efecto invernadero; el tratamiento de desechos; la economía circular; la biodiversidad; el estrés hídrico.
–El apartado social (Social), que recogiera su contribución al empleo; a la atracción y desarrollo del talento; al respeto a los derechos humanos; la educación; al consumo responsable; a la satisfacción de los clientes; al trato correcto con los proveedores.
–El apartado de gobernanza (Governance), que hace referencia al establecimiento de un conjunto de relaciones entre la dirección de la empresa, su consejo de administración, sus accionistas y sus partícipes para establecer los procesos más adecuados al funcionamiento de la empresa. En esencia, se refiere a la capacidad de los directivos, sobre todo de la Alta Dirección, del Consejo, para desempeñar sus puestos y elegir aquel modelo de gestión que sea el más apropiado para la empresa.
Las necesidades de aplicación del modelo han hecho que se propongan procedimientos de medida e índices de cada una de estas dimensiones (E, S y G), lo que hace posible hacer comparaciones entre las Memorias de las organizaciones, y crea el peligro, cada día más evidente, de burocratizar la gestión de la empresa, propósito muy lejano del dinamismo que debe acompañar a la aplicación de cualquier modelo que pretenda una gestión eficiente.
La Directiva CSRD (2022) de la Unión Europea es la más conocida sobre el Modelo ESG. En ella puede leerse:
«Las normas de presentación de información sobre sostenibilidad deben ser proporcionadas y no deben imponer una carga administrativa innecesaria a las empresas que estén obligadas a utilizarlas».
Existen propuestas para reducir la carga burocrática que los informes ESG suponen y sustituirlos por una educación de todos los miembros de la empresa que haga que sigan sus prescripciones, casi sin advertirlo, en todas sus actuaciones. Intentan reemplazar la burocracia por los valores de la organización y el capital social. Su aplicación será una buena contribución a la mejora del Modelo ESG.
El 80 % de las empresas del S&P 500 y unos 80 millones de empresas a nivel mundial utilizan el Modelo ESG. Los indicadores ESG vienen sustituyendo, además, en los análisis de inversiones, a los Índices de Inversión Socialmente Responsable y teniendo importancia creciente en las Inversiones de Capital Extranjero.
- Andrés Muñoz Machado es doctor ingeniero Industrial