La frontera no es Ceuta ni Europa. Es cristiana
Al margen de recuperar nuestra dignidad como españoles en la defensa de lo que es nuestro y todo lo demás, deberíamos exigir una conjura internacional en defensa y protección de la cristiandad. Aunque si se me permite la frivolidad, una OTAN ideológica y cultural para la defensa de la cristiandad firme y eficaz
Ante los acontecimientos que nos está tocando soportar este verano como los devastadores incendios que arrasan la península y el órdago marroquí invadiendo impunemente territorios españoles, no podemos más que sentir una profunda tristeza y más aún porque por acción u omisión los estamos provocando y admitiendo nosotros mismos con nuestras actitudes.
Nuestro buenismo democrático nos impide derrocar sin contemplaciones al sátrapa o psicópata, que no sé cuál de los adjetivos es más cierto, y depositarlo en vertedero autorizado acompañado de su banda de ladrones y aprovechados de los que se ha rodeado como no podía ser de otra manera. Claro, ladrón junta ladrones. Y así lleva años humillándonos a los españoles, a España, a la Corona a la Constitución, al Estado de derecho e instituciones, avergonzándonos a su vez ante la comunidad internacional, socios europeos y demás escenarios del mundo.
Como los medios se hallan saturados de opinadores, no voy a abundar en ello más que resumiendo que ante una política forestal y de conservación adecuada se hubiera evitado un gran porcentaje de destrucción de masa boscosa y con una defensa y protección de nuestras fronteras y territorios soberanos valiente, contundente y orgullosa de nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado respaldadas por las Fuerzas Armadas, no se le hubiera ni pasado por la cabeza a Marruecos ni a ningún marroquí cruzar a nado o saltando vallados el espacio territorial español de Ceuta y Melilla.
La situación estratégica en el fundamental estrecho de Gibraltar es una golosina y nuestros enclaves allí son histórica e indiscutiblemente españoles, pero ahí tendría que estar España y su gobierno al frente, todos, para plantar cara a cualquier intento de agresión. Y ello me lleva a preguntar a los lectores: ¿Cómo es que los británicos que sí están ocupando ilícitamente un territorio español como Gibraltar defienden con uñas y dientes el enclave, además humillando y ninguneando a España, su cobardía y su nefasta política exterior? Pues eso.
Mencionada la actualidad creo que hay veces que los ciudadanos tenemos que tomar cierta distancia en la perspectiva y como con un gran angular quizás alcanzar una más amplia visión del problema, y entonces al menos en mi opinión queda claro que en el fondo el estrecho de Gibraltar, las fronteras territoriales y las soberanías nacionales se convierten en meras anécdotas porque la raíz fundamental para todo ello está muy por encima de la crisis política y la podemos encontrar sin duda en la cristiandad.
En ese contexto la invasión no es territorial, es doctrinal porque el ataque y el intento de dominio es simplemente del islam hacia la cristiandad y la civilización greco-romana y cristiana. Ya es la tercera vez en la historia que el islam pretende conquistar la cristiandad, otomanos, abderramanes lo pretendieron, y ahora incultos musulmanes, unos con sangrientas guerras y otros aspiran conseguirlo por simple invasión de masas humanas.
No solo España sino toda Europa está sufriendo esa invasión musulmana por goteo constante y las comunidades ya establecidas y lo que es peor sus descendientes que ya son ciudadanos con pasaporte europeo están reivindicando sus costumbres y cuando no, imponiéndolas como vestimenta, velos, mezquitas, ramadán, comida halal en los colegios, educación de su religión etc.. Han formado ya comunidades tipo ghetto que viven y evolucionan en nuestros países, pero sin integrarse en nuestras costumbres, exigiendo además lamentablemente nuestra sumisión a ellos.
Como diríamos los cristianos, si eso no es un ataque a la cristiandad, que venga Dios y lo vea.
No soy racista ni fundamentalista religioso, pero sí defenderé a muerte mi condición de cristiano pues además defiendo la cultura con mayúsculas y la cultura es indiscutiblemente cristiana como base de respeto, valores, convivencia, igualdad, democracia y libertad. Si alguien encuentra en el islam esas características que levante la mano pues yo solo leo y veo en directo esclavitud de la mujer, matanzas, lapidaciones, ablaciones, torturas, indignidades de género y total ausencia de valores y libertad.
Lo que el mundo cristiano de todo el planeta y en especial América, África, Europa, España y… Ceuta y Melilla, no puede aceptar es la invasión aparentemente humana pero impositiva, agresiva y corrosiva de nuestros valores y ahí está el problema, pero también la solución. La cristiandad en nuestra casa y el islam en la suya y quien pretenda convivir en casa ajena, o se integra, se adapta, se acepta como invitado sometiéndose a usos y costumbres de sus habitantes, o simplemente se va o se vuelve a su lugar de origen.
Para ello, al margen de recuperar nuestra dignidad como españoles en la defensa de lo que es nuestro y todo lo demás, deberíamos exigir una conjura internacional en defensa y protección de la cristiandad. Aunque si se me permite la frivolidad, una OTAN ideológica y cultural para la defensa de la cristiandad firme y eficaz. Amén.
- Mariano Gomá es presidente del Foro España Cívica