03 de julio de 2022

Abusos

El entorno familiar es el espacio donde más abusos sexuales se perpetranANAR

Informes de las dos organizaciones de referencia

Los casos de la Iglesia representan un 0,2 % de los abusos en España

La Fundación ANAR y Save the Children resaltan en sus últimos informes sobre abusos en la infancia la escasa o nula participación del clero en estas prácticas en los últimos años

A la oleada de noticias que ha puesto el foco sobre los abusos perpetrados dentro de la Iglesia y a las declaraciones políticas, exigiendo una comisión de investigación en el Congreso, la Conferencia Episcopal Española ha dado un paso al frente para centrar el debate en dos aspectos clave que muchos medios están obviando deliberadamente.
En primer lugar, el reconocimiento y petición explícita por parte de la institución católica de que se investigue cada caso hasta el final. Sin ir más lejos, desde la CEE daban por buenas todas las investigaciones que la Fiscalía pueda llevar a cabo para ayudar a esclarecer los casos que las oficinas de atención a las víctimas de abusos en las diócesis españolas –en marcha a petición expresa del Papa Francisco– no hayan registrado.
Desde el Vaticano, en los últimos tiempos, desde la promulgación de la carta apostólica Vos estis lux mundi, se sigue de cerca cada caso y se pide una colaboración activa para «que se adopten a nivel universal procedimientos dirigidos a prevenir y combatir estos crímenes que traicionan la confianza de los fieles».
Otro de los asuntos principales donde los obispos han querido poner el foco, asumiendo su responsabilidad en la vigilancia, la formación y la generación de entornos seguros en el seno de sus instituciones, es que el problema de los abusos no es una tarea a acometer exclusivamente desde la Iglesia, sino también por parte de toda la sociedad; instituciones públicas y medios de comunicación inclusive.
La realidad, tal y como vienen recogiendo el Proyecto Repara, o instituciones que nada tienen que ver con la Iglesia, como la Fundación ANAR o Save the Children, es que la inmensa mayoría de los casos de abusos a menores se producen en el ámbito intrafamiliar o en entornos cercanos a la familia. Y este hecho, a diferencia de los casos que han ocurrido por parte de religiosos, sacerdotes o personas vinculadas a la obra de la Iglesia, apenas está contando con la visibilidad que le corresponde a un drama que, año tras año, se sigue perpetrando en nuestros hogares.

Un reducido porcentaje de abusos cometidos por sacerdotes

La fundación ANAR, organización sin ánimo de lucro que ayuda a los niños y adolescentes en riesgo, publicaba en su último estudio sobre Abuso sexual en la infancia y la adolescencia según los afectados y su evolución en España, las cifras reportadas desde 2008 hasta 2019. En los últimos años el número de casos ha ido creciendo de forma exponencial, siendo los datos de 2018 más del doble que los registrados en 2013.
En una de las gráficas del estudio queda contrastado que, de los casos recogidos, solamente el 0,2 % de los abusos corresponden a sacerdotes en el tramo que registra el informe, en contraposición con el 23,3 % de los padres.
Desde ANAR indican cómo en las familias monoparentales con ningún hermano o con uno, los casos se disparan. El hecho de no contar con redes de seguridad como más hermanos o una pareja influyen decisivamente en la manipulación de los menores a cargo para la realización de estas prácticas.
Otro de los datos significativos de este estudio es que la proporción de víctimas de abuso sexual que pertenece a una familia migrante es del 22,5 % por un 77,5 % de familias autóctonas. Aunque en el gráfico 19 del informe se refleja un crecimiento exponencial respecto a 2009 por parte de las familias extranjeras en los casos reportados.
A su vez, ANAR ha señalado en su informe a los medios de comunicación, pues solamente el 4,7 % de las llamadas registradas de personas que han pedido ayuda y asesoramiento en esta materia, provienen de la televisión (2,1 %), la radio (1,4 %) o la prensa escrita (1,2 %).
ANAR

Save the Children: ninguna referencia

En el caso del informe de Abusos sexuales hacia la infancia en España, publicado el pasado mes de noviembre de 2021 por Save the Children, ni siquiera hace referencia el entorno eclesial como un espacio donde, a día de hoy, se perpetran estas prácticas.
El perfil del agresor, de los 432 casos recogidos con sus respectivas sentencias, sitúa que «alrededor del 84 % de los abusadores son conocidos, en mayor o menos grado, por los niños y niñas». Save the Children señala que entre los espacios más comunes está el entorno familiar, con casi la mitad (49,5 %) de los casos analizados donde alguno de los perfiles de abusador más frecuentes son el padre (24,9 % del total del entorno familiar y 12,3 % del total), otro familiar no identificado (19,7 % del entorno familiar y 9,7 % del total), la pareja de la madre, principalmente masculina (18,8 % del entorno familiar y 9,3 % del total), el abuelo (12,2 % del entorno familiar y 6 % del total) o el tío (6,6 % dentro del entorno familiar y 3,2 % sobre el total).
Por otro lado, en el análisis de agresores conocidos, pero fuera del entorno familiar (que suponen el 34,5 % de casos), destacan 9,7 % amistades o compañeros de la víctima (19,8 % del total de los casos del entorno ajeno a la familia), en un 8,6 % de los casos son conocidos de la familia (17,5 % del total de los casos del entorno ajeno) y educadores con un 6 % de los casos (12,3 % del entorno fuera de la familia).
Desde Save the Children denuncian la falta de formación específica y adaptada tanto de los profesionales del ámbito de la Justicia en derechos de la infancia y en la violencia contra los niños como de los profesionales que intervienen durante el proceso; donde incluyen a los psicólogos y médicos forenses, abogacía, judicatura, equipos técnicos, Fiscalía y cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.
Resaltan en las conclusiones de su informe que tampoco haya espacios «amigables» para que la infancia víctima de violencia pueda prestar su testimonio de forma respetuosa, pidiendo a las administraciones «más medios materiales y profesionales», así como un acompañamiento integral a las víctimas de abusos.

Los obispos no quieren más teatro

El secretario general de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, rechazaba de plano cualquier investigación que pudiera darse en una comisión parlamentaria. Lo hacía para la radio del arzobispado de Barcelona en la jornada de ayer. Para Argüello, la propuesta de Unidas Podemos, Esquerra Republicana y EH-Bildu será un movimiento político donde influirán cuestiones de agenda ideológica antes que atender «el interés real de las víctimas».
«La experiencia nos dice que estas comisiones son más una plataforma para los enfrentamientos de los partidos políticos que una búsqueda de la verdad», ha aseverado el portavoz de la CEE, para indicar después que seguirán de cerca los términos en los que se pueda dar la comisión si finalmente sale adelante.
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