El sepulcro de la santa, en el convento de las carmelitas de Alba de Tormes (Salamanca)
En Alba de Tormes
El sepulcro de Santa Teresa de Jesús se acondicionará con un cristal que permitirá contemplar sus restos
El cuerpo y las reliquias de la carmelita se podrán venerar a partir de junio
La orden del carmelo descalzo acaba de hacer público que el próximo martes, 18 de febrero, se iniciará la tercera y última fase del proceso de reconocimiento canónico del sepulcro y las reliquias de Santa Teresa de Jesús, en su convento de Alba de Tormes (Salamanca). Esta fase concluirá con la veneración pública del cuerpo de la santa y patrona de la diócesis de Salamanca, prevista para «una fecha aún por determinar, pero no antes del 25 de junio de 2025», según recoge el comunicado.
El proceso comenzó el 28 de agosto pasado con la apertura del sepulcro y el reconocimiento canónico del cuerpo y las reliquias mayores de la santa. Posteriormente, en septiembre, se inició en Italia el estudio médico-científico sobre los hallazgos obtenidos, cuyo análisis está a punto de concluir.
En esta última etapa, el cuerpo de Santa Teresa será trasladado a la capilla del monasterio dentro de la clausura, donde permanecerá junto con la reliquia del santo brazo hasta el fin del proceso. Mientras tanto, la reliquia del corazón de la santa permanecerá en la iglesia de la Anunciación de Nuestra Señora del Carmen para la veneración de los fieles hasta el momento de su restauración, que será reemplazada por la reliquia del santo brazo.
Durante estos meses, se realizarán estudios y trabajos de restauración de la urna de plata que custodia el cuerpo de la santa, así como de los relicarios del corazón y del brazo. También se estudiará el hábito de Santa Teresa y se acondicionará su sepulcro con una vidriera transparente para su contemplación permanente. Además, se nombrará una comisión encargada de organizar actividades pastorales de evangelización teresiana durante el periodo de veneración.
El proceso culminará con la colocación definitiva del cuerpo de Santa Teresa de Jesús en su sepulcro.