Una historia viva y definitiva del Corazón de Cristo
Esa es precisamente la propuesta de esta obra monumental: redescubrir una espiritualidad que no es una «devoción más», sino el corazón mismo de la fe cristiana, tal como lo afirmó san Juan Pablo II
Pablo Cervera, José Francisco Serrano Oceja, Manuel Vargas, Miguel Ángel Velasco y Javier Pueyo en la presentación del libro
Hace apenas unos días que se presentó en Madrid Mirarán al que traspasaron, de los sacerdotes Pablo Cervera y Javier Pueyo, editado por Fonte, que interpela ya desde su portada con la imagen de «la santa reliquia», el corazón de Jesús del monumento tiroteado en el Cerro de los Ángeles en 1936, descubierto años más tarde sepultado en el jardín del monasterio de las carmelitas y que hoy se venera como signo de la permanencia del amor de Cristo incluso en medio del odio y la destrucción.
En un momento histórico en que la Iglesia, con el Papa León XIV al frente, busca devolver al mundo contemporáneo el corazón de Cristo, Mirarán al que traspasaron se presenta como una obra fundamental. No solo por la vastedad y profundidad de su contenido, sino por la oportunidad de su aparición: en plena efeméride de santa Margarita María Alacoque y con la encíclica Dilexit Nos del Papa Francisco sobre el Sagrado Corazón de Jesús todavía reciente, este volumen, resultado de cinco años de rigurosa investigación, ofrece por primera vez en lengua española una historia integral de la espiritualidad del Corazón de Jesús, desde las raíces bíblicas hasta la actualidad eclesial.
El título, tomado del profeta Zacarías y retomado por san Juan al pie de la cruz, es ya una clave hermenéutica: mirar al Crucificado es contemplar el misterio del amor de Dios revelado en un corazón humano. Y esa es precisamente la propuesta de esta obra monumental: redescubrir una espiritualidad que no es una «devoción más», sino el corazón mismo de la fe cristiana, tal como lo afirmó san Juan Pablo II.
Más de 600 páginas
Lejos de tratarse de un manual hagiográfico o una obra devocional, Mirarán al que traspasaron es un auténtico legado espiritual. En sus más de 600 páginas, se entretejen la teología, la historia, la patrística, la exégesis bíblica, la iconografía, la cultura y hasta la dimensión social y política de esta espiritualidad. Tampoco es un libro para leer del tirón: es un texto de consulta, de relectura, de estudio y de oración. Pablo Cervera confiesa que la sección bíblica fue particularmente exigente. Con honestidad reconoce que hay partes perfectibles —como la dimensión paulina del Corazón de Cristo—, pero el resultado es de gran riqueza. Uno de los mayores aciertos del libro es mostrar que la devoción al corazón de Jesús no ha de ir asociada a lo sentimental: el corazón no es aquí mero símbolo afectivo, sino expresión del amor concreto de un Dios hecho hombre y de su voluntad redentora en la historia.
La obra también recorre las etapas clave de esta espiritualidad: desde los Padres de la Iglesia hasta el auge moderno con santa Margarita o santa Teresita de Lisieux, pasando por la Edad Media y el pensamiento místico. Las notas a pie de página son, en muchos casos, una segunda lectura imprescindible, lo cual da cuenta del rigor y profundidad del texto.
La consagración de Alfonso XIII
En el ámbito cultural, el libro destaca la evolución iconográfica del Corazón de Jesús y su influencia en la religiosidad popular. Y aborda su dimensión política y social, especialmente en momentos clave como la consagración de España por Alfonso XIII en 1919, digna de ser releída en estos tiempos inciertos. Una perspectiva que remite a la doctrina social de la Iglesia, y en especial al énfasis de Benedicto XVI en que la cuestión social es hoy, en el fondo, una cuestión antropológica.
«El corazón de Jesús es la verdadera casa de la misericordia», acaba de decir el Papa León XIV. Una idea que permea Mirarán al que traspasaron, que no es solo una historia de la espiritualidad del Corazón de Jesús, sino un mapa para comprender mejor el cristianismo, la vida de la Iglesia y el misterio mismo de Dios hecho carne. Una obra llamada a permanecer y que se enmarca, además, dentro del proyecto del futuro Centro de Estudios del Sagrado Corazón en el Cerro de los Ángeles, cuya biblioteca acogerá sin duda esta obra como uno de sus pilares.