Un sacerdote celebra misa
¿Puede ser inválida la ordenación sacerdotal de un seminarista homosexual? Un cura responde
Se trata de un tema tremendamente espinoso y del que pocos se atreven a hablar. Unos miran hacia otro lado; otros se mueven entre el temor y el engaño. Abordarlo exige valentía y claridad
El pasado mes de agosto, la plataforma de streaming HBO Max estrenó la docuserie «Marcial Maciel, el lobo de Dios», en la que se revela la realidad oculta del fundador de la congregación religiosa de los Legionarios de Cristo. Una realidad que esconde abusos, vidas paralelas, atracción a menores del mismo sexo, entre otros temas espeluznantes.
La producción constituye una investigación profunda sobre la figura de Maciel –no sobre la Legión–. De esta manera, se evidencia el enfoque informativo que el proyecto ha decidido seguir. «No se trata de hablar sobre la fe; creo que la religión católica, para quienes la viven, es algo maravilloso. Se trata de mostrar hasta dónde puede llegar la naturaleza humana y reflejarlo en alguien que cometió todos los abusos que tuvo a su alcance», explicó Sebastián Gamba, productor de la serie.
La docuserie que saca a la luz los secretos del fundador mexicano
A raíz del debate generado —y presente en nuestra sociedad desde hace mucho tiempo—, el padre Julián Lozano, sacerdote en la diócesis de Getafe (Madrid), publicó el pasado 24 de octubre en su canal de YouTube (que suma casi 12.000 suscriptores) un video explicativo sobre los temas que la docuserie ha puesto sobre la mesa. Temas tan polémicos como necesarios de abordar, como la realidad de sacerdotes que sienten atracción por menores o de aquellos que llevan dobles vidas alejadas de su vocación.
Homosexualidad dentro de la Iglesia
En relación con la cobertura que la serie documental ha realizado al sacar a la luz la doble vida del religioso, marcada por escándalos sexuales, especialmente con menores de edad, el padre Julián ha confirmado que estos duros hechos, efectivamente, están presentes en la Iglesia.
«En los últimos días, semanas, meses, se ha verificado la existencia de sacerdotes que están experimentando atracción hacia el mismo sexo y que aparentemente o en algunos casos, han estado teniendo relaciones con personas del mismo sexo. Ha sido algún sacerdote detenido, alguno denunciado, visto en lugares o en redes sociales... Sabemos por la gravísima crisis de los abusos a menores en el seno de la Iglesia que ha habido hermanos sacerdotes que han tenido relaciones de tipo de naturaleza homosexual porque un altísimo porcentaje de los abusos a menores han sido de esta naturaleza, han sido de sacerdotes a niños varones o jóvenes adolescentes varones», explica.
El sacerdote Julián Lozano, en el vídeo donde aborda este espinoso tema
La producción también destaca cómo algunas de estas relaciones afectivas se daban con mujeres; sin embargo, en el caso de los menores, el sacerdote ha hecho especial hincapié en este tema.
Aunque la doctrina de la Iglesia invita a acompañar a toda persona en su camino de fe y oración, y llama a vivir la virtud de la castidad, lo cierto es que estas afirmaciones resultan especialmente duras en relación con el sacerdocio.
Una vocación anulada
Más allá de esta realidad, lo que más preocupa es qué ha ocurrido para que la ordenación de estos seminaristas hubiese ocurrido: «Estaríamos hablando de la posibilidad de que el sacerdocio de estos hermanos sea inválido».
«La doctrina de la Iglesia ha indicado que hombres con profundos sentimientos de atracción homosexual hacia el mismo sexo no deben ser admitidos en los seminarios y no pueden ser ordenados sacerdotes. Tiene que verificarse en este sentido una maduración y un cambio en esa atracción para que pueda darse la ordenación sacerdotal. Entonces, la pregunta que nos podemos hacer es qué ha ocurrido en el caso de estos sacerdotes que se ha verificado que tienen esta atracción y algunos esta conducta y esta práctica», explica el padre Julián.
Como ocurre con la nulidad matrimonial, el hecho de que los seminaristas, durante su proceso de formación, hayan ocultado una información tan relevante podría ser motivo de nulidad en su ordenación. No obstante, si se diera el caso de que sí lo hubieran confesado a sus formadores —quienes no le dieron importancia bajo el argumento de que todos los sacerdotes están obligados al celibato, sea cual sea su atracción—, ahí también se encuentra el problema: «Esto es una deslealtad. Es una traición a la enseñanza de la Iglesia, que ha manifestado que esto no puede darse así, porque en ese desorden que se produce en la atracción hacia el mismo sexo existe una dificultad para vivir el sacerdocio, como tristemente se ha verificado y manifestado en tantas ocasiones en los últimos años».
Las dobles vidas
A causa de noticias como estas, muchos sacerdotes ordenados deciden llevar vidas alejadas de sus votos. Vidas paralelas como las que relata la serie sobre la vida de Maciel: una vida de padre y esposo, una estructura de poder y silencio en torno a su figura, entre muchas otras dolorosas revelaciones que la producción ha sacado a la luz.
«Hay que estar muy atentos a los temas de la corrupción, de los lobbies, de las mafias, de los grupos que puedan vivir una doble vida conscientemente y habitualmente, esto es muy serio, muy grave, y yo quería pues también compartir esta palabra», advierte el padre.
Perdón a las víctimas
Además de pedir perdón por todo el incalculable dolor causado a las víctimas de estos abusos sexuales y de poder, el sacerdote ha querido recordar también como los fieles son víctimas de estas terribles noticias: «Aprovecho para expresar pues el dolor y también pedir perdón a tantos fieles, (...) católicos, que quieren tanto el sacerdocio de Jesucristo y por tanto, el sacerdocio de Jesucristo vivido en los ministros ordenados. Que rezan por nosotros, que nos sostienen con su esfuerzo y también con sus aportaciones. Pedir perdón por el escándalo que tantas veces les provoca y el dolor que les causa el ver estas cuestiones y en ocasiones, que no sean atajadas adecuadamente y que no se evite que el pueblo de Dios esté en manos de pastores que no tienen la debida disposición».
Protestas por los abusos sexuales en la Iglesia
Finalmente, otro mensaje que el padre quiere enfatizar es en el acompañamiento de estos sacerdotes. «Animar a los hermanos sacerdotes que puedan experimentar esta atracción, a que pidan la ayuda a la Iglesia, el acompañamiento adecuado para vivir en la verdad, (...), para que puedan hacer el proceso de maduración, de sanación, de crecimiento que necesiten y que no se oculte, porque vemos que ocultarlo, como si no pasara, pues al final es una bomba de relojería. También pedir que las personas que tienen la responsabilidad de la formación de los futuros sacerdotes en este sentido sean muy fieles, muy delicados, porque la materia es muy sensible. El formar los futuros pastores, (...), los que van a cuidar al pueblo de Dios, es algo muy serio. Yo rezo», concluía.