Papá Noel rodeado de obispos.
La relación entre Papá Noel y Nicea, la ciudad que ha visitado León XIV
El popular personaje navideño está basado en una importante figura histórica para el cristianismo
La figura de Papá Noel se ha universalizado y ha eclipsado a otras muchas imágenes de la Navidad. Sin profundizar en los motivos ideológicos o culturales de este hecho, este personaje bonachón y sin aparente motivación religiosa gana terreno frente a los Reyes Magos o el propio Niño Jesús, al que ya ni siquiera se espera en los calendarios de adviento que se venden en estas fechas.
Sin embargo, detrás de Papá Noel se esconde san Nicolás, obispo de la Iglesia en el siglo IV y nacido en la actual Turquía. Su vida y su papel durante el concilio de Nicea lo convierten en un personaje de gran relevancia en la historia del cristianismo y la solidez de su Credo.
León XIV ha querido que su primer viaje apostólico coincidiese con el 1700º aniversario de aquel concilio. Por ese motivo, el Papa ha visitado los restos de Nicea, la ciudad en la que el emperador Constantino reunió a los obispos de Oriente y Occidente para poner fin a las muchas herejías que amenazaban la fe.
A la actual İznik llegaron en el año 325 los sucesores de los apóstoles con la intención de fijar un dogma fiel a la ortodoxia y el mensaje de Jesucristo. Sin miedo a conjugar la fe con la razón, las discusiones teológicas se sucedieron y pronto ganó protagonismo la figura de Arrio. Este obispo daba voz a las doctrinas que negaban que Dios y Jesús fuesen consustanciales y afirmaba que el Hijo había sido creado por el Padre.
Una discusión acalorada
Es en este punto en el que reaparece la figura de san Nicolás. Según cuenta la tradición, su respuesta a las palabras de Arrio fue poco racional, pero contundente: un tortazo. De este modo quiso acallar un postulado que acabaría siendo rechazado en el concilio y señalado como herético. Aquel arrebato violento provocó la encarcelación temporal del obispo.
Sin embargo, la tradición también relata como la Virgen se apareció al santo en su celda para devolverle su ropaje eclesiástico. De aquel bofetón no quedó constancia en los textos de la época, pero la tradición lo recordó y no son pocas las manifestaciones artísticas en las que puede contemplarse ese momento.
San Nicolás golpeando a Arrio en el concilio de Nicea
De aquel primer concilio ecuménico que hoy recuerda León XIV salió la redacción del Credo. En esa profesión de fe se afirma hasta nuestros días que Cristo es «de la sustancia» de Dios Padre. El propio Pontífice publicó antes de viajar a Turquía un documento en el que pone en valor y profundiza en este dogma que une a la cristiandad.
De san Nicolás a Papá Noel
Con el paso de los siglos, los fieles siguieron mostrando su devoción por aquel obispo de Bari que silenció con un bofetón la herejía del arrianismo. En algunos países se le identificó con el hombre que repartía juguetes a los niños para celebrar la Navidad y así continúa siendo hasta hoy, aunque por el camino hayan cambiado sus ropajes eclesiásticos por un sombrero rojo con bolita.