Joe Wilson falleció por una enfermedad cardíaca no diagnosticada
Joe Wilson, ¿el 'Carlo Acutis' escocés y próximo santo 'millennial'?
Los obispos del país aprueban la apertura de la causa de canonización del joven que murió repentinamente en 2011 a los 17 años, cinco después que el santo italiano
Joe Wilson nació en 1994 en Carfin (Escocia), tres años después que San Carlo Acutis, que también había nacido en la isla británica, pero en Londres. Falleció en la misma ciudad escocesa en 2011, a los ocho días de cumplir 17 años, cuando el santo italiano ya llevaba un lustro enterrado en Asís. Wilson murió por una enfermedad cardíaca no diagnosticada; Acutis, tras perder la batalla contra una leucemia del tipo M3.
Son muchas las similitudes entre los dos adolescentes católicos coetáneos, a las que se podría sumar una más: que se conviertan en los dos primeros santos millennials del siglo. Carlo Acutis ya fue canonizado el pasado 7 de septiembre en Roma por el Papa León XIV, y la causa de beatificación de Joe Wilson ha recibido un espaldarazo hace apenas unos días, cuando los obispos de Escocia dieron su visto bueno oficial para que continúe adelante. El propio diario The Times se hacía eco de este hecho, y titulaba lanzando una pregunta: «¿Podría el adolescente Joe Wilson ser el primer santo escocés del milenio?».
Joe siempre estudió en colegios genuinamente católicos
Joe asistió a la escuela de Primaria Our Lady and St Francis, antes de pasar al Taylor High School en sus últimos años. Fueron sus profesores y compañeros de este centro de Secundaria quienes más hincapié hicieron en la santidad de vida del joven tras su muerte. Se trata de un colegio con un claro ideario católico situado en New Stevenston (Lanarkshire).
«El Papa Benedicto XVI viene a Glasgow el jueves y voy a verlo. ¡Qué ganas! Estaremos en la zona 1, justo frente al altar. Será una ocasión espiritual maravillosa y traerá mucha alegría a Escocia», escribía el joven el 14 de septiembre de 2010. Al día siguiente, proseguía con su idea: «Estoy entusiasmado con la visita del Papa Benedicto XVI a Bellahouston Park mañana. Recé el Rosario el domingo para que todo salga bien y haya muchas conversiones. ¡Estará Jesús en el altar! O al menos, lo más cerca de Jesús que podemos estar en la tierra en el altar». Y es que uno de los descubrimientos más sorprendentes que se produjeron tras su fallecimiento fueron sus diarios, donde Joe volcó sus pensamientos y mociones, redactados con una profundidad y sabiduría espiritual impropias de un adolescente de su edad.
Una simpática imagen del adolescente escocés
«Sé que el mundo no será perfecto y por eso me encanta tener fe. Piensa en toda la gente que se muere de hambre, en guerras, en hambrunas; que fueron excluidos, fueron torturados, no fueron amados en el mundo. Todas estas personas que fueron desafortunadas en la Tierra están, estoy seguro, sentados en los tronos más altos del Cielo. ¿Qué tan tranquilizador es eso?», escribió pocos días antes de su fallecimiento.
Admiración por Santa Teresita
Joe vivía muy cerca de la Gruta de Carfin, un lugar de peregrinación y santuario dedicado a Nuestra Señora de Lourdes y Santa Bernadette, y esto se convirtió en una parte importante de su camino de fe. Joe visitaba la Gruta con frecuencia, tanto en familia como solo. La consideraba un lugar especial, y así lo recoge numerosas veces en sus escritos. Allí dedicó muchas de sus oraciones a pedir por los demás, y aprendió del testimonio de Santa Teresa de Lisieux, quien le sirvió de guía e inspiración.
Joe, en la Gruta de Carfin
«He estado pensando en algunas maneras de mejorar mi vida cristiana», escribió el 6 de febrero de 2011. «Como cristiano, es bueno hacerse un don nadie. Rodéate de quienes son ignorados, excluidos o callados, y consuélalos con ternura. Esto puede ser muy difícil, ya que daña tu imagen, pero es una excelente manera de proclamar la buena nueva, es decir, de dar ejemplo de vida cristiana». Sorprendentes propósitos para un adolescente que entonces tenía 16 años. Dos años antes, ya escribió: «Nunca creas que eres mejor que nuestro prójimo, porque Dios ha trazado un camino para cada uno en la vida y no eres tú quien debe juzgarlo. Sé que esto es sabiduría genuina porque Dios me dijo».
Cuando Joe entró en coma, tras una cardiopatía repentina, en diciembre de 2011, cientos de personas acudieron a la Gruta a un acto de oración a la luz de las velas y a participar en una procesión para rogar por su recuperación. «Joe era una persona que siempre hacía todo lo posible por ayudar a los demás y hacer que todos se sintieran valorados y apreciados. La gran cantidad de personas que asistieron reflejó el cariño que tenían por él y, a su vez, su desesperación por mantenerlo con nosotros en la Tierra», recuerdan algunos de los que asistieron.
«Rodéate de quienes son ignorados, excluidos o callados, y consuélalos con ternura», escribió Joe
Hoy en día, cerca del santuario de Nuestra Señora de Lourdes y Santa Bernadette, existe una placa dedicada a Joe, donde amigos y familiares acuden a rezar y a recordarlo. Y cada año que pasa, son más los que allí se congregan. Además, la familia de Joe donó al santuario extractos de las frases del diario de Joe para que los visitantes se llevaran a casa fragmentos de sus inspiraciones.
Ahora, el proceso de Joe Wilson proseguirá en Roma, en lo que se conoce como fase romana. No hay plazos establecidos: podríamos ver relativamente pronto a este adolescente escocés ser elevado a los altares como podrían pasar décadas sin que su causa de beatificación avance. Todo dependerá de que se prueben sus virtudes heroicas y de que se produzca un milagro por su intercesión.