La página web de la «catedral de Justo» aparece con el mensaje que anuncia el cierre
Cierra la «catedral de Justo» de Mejorada del Campo hasta que obtenga la licencia municipal
El ayuntamiento quiere que se tomen todas las garantías de seguridad antes de reabrir el inmenso templo construido por un solo hombre en este municipio madrileño
La «catedral de Justo», el colosal templo construido con materiales reciclados y restos de obras en Mejorada del Campo (Madrid) por Justo Gallego (1925-2021) un joven granjero del pueblo que puso la primera piedra del templo en 1961, se ha visto obligada a echar el cierre. «La catedral permanecerá cerrada en espera de que termine de tramitarse la licencia municipal», reza la ventana que se abre automáticamente en la página web del templo, que gestiona la ONG Mensajeros de la Paz, del Padre Ángel.
La Catedral de Justo, construida por un solo hombre.
Según fuentes municipales, la decisión se tomó cuando la asociación benéfica solicitó un permiso municipal para organizar una exposición de arte en el interior de la «catedral de Justo», que fue denegada por el consistorio del municipio madrileño. La obra de Justo Gallego, sin embargo, goza del reconocimiento público del ayuntamiento, que en su web oficial recuerda cómo su vecino «fue considerado como uno de los artistas contemporáneos más importantes en una Exposición realizada en el Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York (MOMA)». En 2021, además, 2021, «el ayuntamiento de Mejorada del Campo le concedió el mayor título que como organismo puede otorgar, la primera Medalla y título honorífico de Hijo Predilecto, reconocido por unanimidad de todos los grupos políticos en Pleno extraordinario celebrado el 22 de diciembre de 2020».
Pero una cosa es la figura de Justo Gallego, reconocida y ensalzada por todos, y otra su descomunal obra, levantada sin planos, sin licencias y sin estudios. Porque el granjero no tenía el más mínimo conocimiento de albañilería y construcción cuando puso la primera piedra.
Justo había sido monje en Santa María de Huerta (Soria), pero tuvo que abandonar su vocación a los 36 años de edad por una tuberculosis. Enfermo, regresó a su pueblo, y le hizo una promesa a la Virgen: «Si me curas, te construiré una iglesia». Y así ocurrió. Justo recuperó la salud, y se puso manos a la obra. La idea original era edificar una pequeña ermita, pero pronto la desechó y se consagró a levantar una catedral. Una catedral que, por ahora, permanecerá cerrada hasta que se obtenga la licencia municipal.