Un 'tardeo' organizado por los feligreses el pasado agosto para recaudar fondos
'Tardeos', rifas y conciertos para restaurar una ermita del siglo XVIII en Castellón
San Antonio de Llucena «recupera su esplendor» gracias a las originales iniciativas que han desarrollado sus feligreses
El obispado de Segorbe-Castellón está de fiesta. El pasado enero concluyeron las obras de restauración de la ermita de San Antonio, en el pueblo castellonense de Lucena del Cid (en valenciano, Llucena). Las reformas estaban presupuestadas en cien mil euros y, para celebrar la renovación del templo del siglo XVIII —edificado sobre uno anterior del siglo XIII—, tuvo lugar una semana de celebraciones y actos. Los festejos contaron con la visita del obispo de la diócesis, monseñor Casimiro López Llorente.
Las reformas del templo han podido ser llevadas a cabo gracias al apoyo económico de sus feligreses, que empezaron a sufragar los gastos el pasado agosto con la organización de varios 'tardeos'. También, ha habido vecinos que han vendido flores y dulces tradicionales en 'paraetes', puestos en la calle donde se realizaban las subastas benéficas. También se organizaron rifas, conciertos solidarios —destacó un concierto de María Jesús y su acordeón— y venta de calendarios, para recaudar fondos para la reconstrucción de la iglesia.
Vecinas de Lucena del Cid vendiendo productos típicos en una 'paraeta'
María Jesús y su acordeón
Bajo el título «Las canciones de nuestra vida», el pasado agosto María Jesús hizo un concierto benéfico en el pueblo. La cantante extremeña interpretó sus éxitos más conocidos desde que comenzó su carrera musical con tan sólo ocho años, cuando tocaba su acordeón en la conocida playa de la Malvarrosa (Valencia).
Con más de cincuenta discos a sus espaldas, y uno de platino por Los pajaritos, María Jesús hizo «disfrutar a los vecinos de Llucena en un inicio de fiestas por todo lo alto y con un objetivo solidario», asegura Héctor Gozalbo, el párroco de la localidad. Las entradas costaron 15€, y también actuó por esas fechas el grupo Soundtrack Pop Band. Los actos fueron organizados «por la parroquia y la comisión de obras de la ermita», afirma Gozalbo
El concierto de Maria Jesús «encandiló a los asistentes»
Una reforma muy esperada
Los feligreses tenían la «intención de poder festejar como merece la rehabilitación de una ermita tan destacada para los lluçeners que, con el paso de los años, había sufrido considerables desperfectos y ahora ha recuperado su esplendor», afirma el párroco. «La fiesta de San Antonio Abad tiene gran relevancia en muchas de las parroquias de la diócesis de Segorbe-Castellón», añade.
«La reforma ha implicado a jóvenes y mayores y ha conseguido unir a distintas realidades locales», sostiene Gozalbo. Han llegado «aportaciones económicas de personas, familias, asociaciones, entidades musicales, juntas parroquiales, calles que celebran a sus santos titulares y por supuesto, del obispado de Segorbe-Castellón», declara. La ermita es un lugar muy «querido y valorado por los vecinos de Llucena», agrega.
La cúpula central y las bóvedas, tras los trabajos realizados
Los actos comenzaron en enero
Estando la ermita reformada, los actos de celebración comenzaron con una conferencia sobre la historia del edificio, a cargo del Doctor en Historia y miembro de la Delegación Diocesana de Patrimonio, David Montolío. Al día siguiente tuvo lugar una exposición de fotos sobre el templo y la fiesta del patrón de los animales. También, se bendijeron las caballerías y los animales en la puerta de la iglesia, y se realizó la tradicional procesión 'matxà', con los cantos populares 'cantats', y el reparto de los dulces típicos 'rotllos' y 'prims'.
En la localidad se trasladó la imagen de San Antonio desde la ermita hasta la parroquia, con el acompañamiento de la banda Unió Musical Llucenenca. Y, seguidamente, la eucaristía en la iglesia y el rezo de una novena en honor al santo. Los niños y niñas del colegio Comtessa de Llucena, junto a sus profesores, visitaron la ermita. Más tarde, en el colegio, las mascotas fueron bendecidas por el párroco y los estudiantes recibieron 'prims'. Además, el párroco impartió una conferencia en el salón de la ciudadanía del ayuntamiento: habló de San Antonio Abad como padre de los eremitas y maestro de vida interior.
La banda «Unió Musical Llucenenca», junto al párroco en la ermita
El resto de la programación se completó con actuaciones musicales en la propia ermita a cargo de tres bandas musicales del pueblo: la Rondalla Jove de Llucena, la Ronda de Llucena «Consuelo Bonet», y la Unió Musical Llucenenca el primer fin de semana de febrero. En cada actuación musical, los participantes colaboraron con un donativo de 5€.
El obispo y el párroco de Lucena del Cid (a la derecha); junto a feligreses implicados en las reformas
El acto central de los festejos tuvo lugar ese mismo fin de semana, con el regreso del santo a «su casa», declara Gozalbo. Hubo una procesión desde la parroquia hasta la ermita, con la imagen del santo y el acompañamiento de la Unió Musical Llucenenca. A la llegada, se celebró la eucaristía, presidida por monseñor Casimiro López Llorente, que bendijo las obras de acondicionamiento y descubrió una placa de cerámica conmemorativa tras acabar la santa misa.