Las hamburguesas de pescado siguen siendo populares en América 60 años después de su introducción
Cómo un McDonald's se salvó de la quiebra gracias a las hamburguesas de pescado para Cuaresma
La receta, que hoy es un producto icónico de la cadena de comida rápida americana, vende cada año 300 millones de unidades
El Filet-O-Fish es hoy un pilar y un producto clásico de McDonald's. Introducido en 1962, vende cada año 300 millones de unidades, con un cuarto de estas ventas (unos 75 millones) durante los 40 días de Cuaresma, con un promedio de 1,8 millones de hamburguesas de pescado por día durante ese tiempo litúrgico. Pero este icónico producto comenzó su historia de la forma más improbable: como la tabla de salvación para un barrio mayoritariamente católico.
En 1959, Lou Groen abrió un McDonald's en Monfort Heights, un barrio de Cincinnati (Ohio). Comenzó bien: el menú consistía en hamburguesas, hamburguesas con queso, patatas fritas, café, refresco y batidos. Pero sufría ventas mínimas los viernes porque sus clientes —el 87 % de la población del barrio— se abstenían de comer carne ese día de la semana por ser católicos, e iban a otros comercios de la zona. Los ingresos del local llegaban a desplomarse hasta recaudar solo 75 dólares los viernes (equivalentes a 820 dólares hoy), poniendo en riesgo real la supervivencia del negocio. Como católico, ni siquiera Groen comía sus propias hamburguesas de carne los viernes.
Las hamburguesas valían 15 céntimos en 1958, unos 1,8 dólares actuales
Buscando una salida, en 1962 el propietario ideó una hamburguesa de pescado que respetara las prácticas de abstinencia de sus clientes. Llevaría abadejo empanado, salsa tártara, media loncha de queso cheddar y panecillo de hamburguesa. Lo llamó Filet-O-Fish, representado en anuncios por un pez antropomórfico llamado Phil A. O'Fish. La denominación es un guiño semántico: el nombre propio (Phil A.) suena igual que 'Filet' en inglés, y el prefijo O' es una abreviatura de la preposición 'of' (de). En conjunto, Filet-O-Fish significa, literalmente, 'Filete-De-Pescado'.
Ray Kroc, el fundador de McDonald’s (que poseía casi 80 restaurantes entonces), se mostró inicialmente furioso ante la introducción de este nuevo producto: «¡Siempre vienes aquí con un montón de tonterías, no quiero que mis tiendas huelan a pescado!». Por aquellos años, Kroc había concebido una hamburguesa sin carne, Hula Burger: una rodaja de piña y queso en un pan. Kroc le propuso a Groen un concurso: el local de Cincinnati vendería ambos productos el viernes de Cuaresma, y el modelo que tuviese más éxito se añadiría al menú.
Un anuncio de Filet-O-Fish de 1976, protagonizado por Phil A. O'Fish
Popularidad y expansión mundial
El desenlace quedó así: la Hula Burger de Kroc vendió solo 6 unidades; el Filet-O-Fish de Groen, 350. Una victoria aplastante. La hamburguesa de abadejo se convirtió así en el primer añadido importante al menú original de McDonald’s y, según el propio Groen, «salvó su franquicia» y permitió la expansión del negocio familiar durante décadas: Groen llegó a acumular 42 restaurantes McDonald's, pero vendió 38 de ellos a Kroc en 1986, quedándose con dos para él y dos para su hijo Paul. Shadoin, hija de Paul y nieta de Groen, dirige ahora el local original en el que su abuelo introdujo el famoso Filet-O-Fish, que en enero celebró su 60 aniversario.
McDonald's no es el único legado en la familia Groen. Shadoin ha explicado al National Catholic Register que su fe católica «ha sido una gran bendición: me ha dado la base para la vida». Su abuela Edna (mujer de Groen), de 88 años, camina 400 metros desde su casa hasta la misa diaria en la iglesia de San Guillermo, donde se casó con Lou. Los padres de su abuela ayudaron a construir la iglesia, y Shadoin se casó allí, al igual que sus padres.
El Filet-O-Fish ha sido ampliamente aceptado en Reino Unido, hogar del 'Fish & Chips'
Más que una hamburguesa de pescado
El local original —que hoy dirige Shadoin— durante la Cuaresma vende un promedio de 520 hamburguesas de pescado al día, el 19% de los ingresos. Fuera de la Cuaresma, el local vende 70 al día, o el 6% de las ventas totales. Entre los muchos católicos que probablemente comerán Filet-O-Fish esta Cuaresma hay dos personas con razones decididamente católicas. Tori Oswald, del estado de Misuri, compra la hamburguesa inventada por Groen porque no le gusta el pescado y comerlo es «una penitencia en sí misma», dice al diario.
Barbara Golder y su esposo, Steve, de Tennessee, también suelen comprar el Filet-O-Fish, especialmente cuando viajan. «Nos convertimos en 2005 y observamos los viernes sin carne desde el principio, sea Cuaresma o no», explica. «Siempre nos gustó [la hamburguesa de pescado], pero una vez que supimos la historia detrás de ella, lo disfruto aún más», asegura Barbara. Simboliza «el poder del compromiso católico», agrega. «Si pudimos lograr que Ray Kroc implementara el Filet-O-Fish, ¡imaginaos lo que podríamos hacer en otras áreas más importantes!».