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El «obispillo» con sus dos «asistentes»Escolanía de la Santa Cruz

«El Obispillo», la curiosa fiesta de origen medieval que se sigue celebrando en el Valle de los Caídos

Cada año se escoge a un escolano «que destaque por sus valores» y se le «inviste» obispo por un día

Apenas tiene doce años, pero Federico Held Toro ya ha sido nombrado «obispillo». No, no se trata de un caso de nepotismo que ocurrió en la Edad Media, sino de una curiosa fiesta que, aunque su origen se remonta a aquella época, se sigue celebrando en diversos puntos de España. En el caso de Federico, sucedió de hecho el pasado viernes en la Escolanía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos (Madrid), que dirigen los monjes benedictinos en el recinto monumental.

Se trata de «una celebración recuperada por la comunidad educativa que combina el carácter festivo con una profunda dimensión formativa y espiritual», según han explicado desde la propia Escolanía, una institución que fue recientemente distinguida como Bien de Interés Cultural (BIC) por la Comunidad de Madrid. «Durante esta jornada, uno de los alumnos es investido simbólicamente como 'Obispo' y asume, de manera representativa, la máxima autoridad en una escenificación que invita a los escolares a reflexionar sobre el servicio, la humildad, la responsabilidad y el ejemplo hacia los demás», agregan.

Son los propios escolanes «de mayor antigüedad» quienes toman parte en «un proceso participativo» para elegirlo. «En primer lugar, cada alumno propone a un compañero que destaque por valores como la constancia, el respeto, la responsabilidad o el compromiso con la vida de la Escolanía», detallan. «Posteriormente, entre los tres alumnos más votados, se asignan los cargos de Obispillo, vicario y secretario», prosiguen.

En otras ciudades de España

Pero la curiosa tradición se mantiene en otras partes de España. En Burgos, por ejemplo, se celebra entre los miembros del coro de voces blancas de la catedral. La fiesta se había perdido, pero, a principios de este siglo, con la creación de la actual escolanía Pueri Cantores, se recuperó la celebración del Obispillo.

El 'Obispillo' en BurgosRODRIGO MENA RUIZ @RODRIGOMENARUIZ

Vestido como un auténtico prelado, ataviado con la mitra y el báculo, y rodeado de sus acólitos, el pequeño se pasea por el centro de la ciudad a lomos de una mula blanca, convirtiéndose por unas horas en la primera figura de la Iglesia en la ciudad.

En Palencia también se ha recuperado recientemente la tradición, donde se celebra el Día de los Santos Inocentes, cada 28 de diciembre. Desde la catedral –la «Bella Desconocida»–, el Obispillo parte en procesión hasta la escalinata del Ayuntamiento, donde sale a recibirle el propio alcalde de la ciudad castellana.

De vuelta al Valle de los Caídos, el protagonista de este año, Federico Held Toro, asegura que ha recibido esta distinción con «una gran alegría», ya que, según explica, le ha permitido aprender «muchas cosas buenas, como intentar ser humilde, perseverar con más fuerza ante las dificultades de cada día y saber que todo trabajo tiene una recompensa». Además, el joven Obispillo destaca que esta experiencia le ha ayudado a tomar conciencia de «lo importante que es dar buen ejemplo» a sus compañeros.