León XIV bendice a un niño antes de una audiencia general
El efecto León XIV ya se nota en los nombres de los recién nacidos en España
Su nombre nunca ha sido tan popular entre los niños españoles como hasta ahora
El nombre de León nunca ha sido tan popular entre los niños españoles como hasta ahora. Coincidiendo con el pontificado de León XIV, el nombre está viviendo un momento de esplendor sin precedentes en España.
En el último año, en España ha pasado de haber 3.474 personas llamadas León a los 3.962 actuales, casi medio millar más en apenas un año, según los datos del INE. Un fuerte impulso teniendo en cuenta que apenas han pasado unos meses desde la elección del Papa, el 8 de mayo, y el cierre del dato estadístico, con fecha del 1 de enero.
Sin entrar a valorar sobre qué ha llevado a los padres a bautizar a sus hijos como León, sí que es innegable el impulso reciente de un nombre inusual. Los españoles llamados León nacidos en los años 70, 80 y 90 apenas superan el centenar en cada una de esas décadas, y son poco más de 300 entre los nacidos en la primera década de los 2000. En los 2010 ya tuvo un repunte, con 1.295 leones, una cifra que ya está casi empatada en los 2020, con 1.067, a pesar de que apenas ha transcurrido la mitad de la década.
Mientras que los nacidos en las décadas de los setenta y noventa el número de personas llamadas León por cada mil habitantes está por debajo del 0,05, entre los nacidos en los 2020 la tasa alcanza el 1,2 por mil. El reciente impulso hace que sea un nombre joven, con una media de edad de 25,7 años, que se sigue rejuveneciendo, puesto que el año pasado la edad media era de 28,9 años.
Las provincias con mayor concentración de León son Cuenca, con seis de cada diez mil habitantes con ese nombre, Ciudad Real, cuatro de cada diez mil, y Madrid, Baleares y Guadalajara, con tres por cada diez mil. Donde más ha subido el último año ha sido en Guadalajara, Cuenca y Ávila, que han sumado un León más por cada diez mil habitantes.
León, a pesar de su reciente impulso, está todavía lejos de los nombres más populares entre los recién nacidos, y se queda fuera de la lista de los cien más populares. Una posición que, al margen de León, sí ocupa otro nombre con la misma raíz, Leo, actualmente uno de los más populares entre los niños recién nacidos. En la última lista elaborada por el INE aparece en la cuarta posición en el conjunto de España, y entre los tres primeros en Baleares, Comunidad Valenciana y Galicia.
El efecto Juan Pablo II
Juan Pablo II generó un efecto imitación en los bautizos de miles de niños españoles nacidos en las décadas de los ochenta y los noventa del siglo pasado. El nombre, primero escogido por su antecesor, Juan Pablo I, vivió un ‘boom’ desde los años setenta hasta la primera década de los 2000, coincidiendo con sus pontificados. A partir de entonces, ya sin la presencia física del Papa polaco, se ha ido diluyendo.
Benedicto, en cambio, no supuso un impulso para un nombre ya de por sí poco frecuente en España. Apenas nueve niños recibieron ese nombre en la década de los 2010 y otros 11 en la década de los 2000.
Francisco, un nombre ya de por sí muy popular en España, no sintió el efecto del primer Papa en elegir ese nombre. La elección de Francisco ya venía decayendo desde los nacidos en los años 30 del siglo XX, con 50 de cada mil bautizados en esa década, la misma en la que vio la luz en Buenos Aires Jorge Bergoglio. Década a década ha ido bajando su presencia, aunque todavía mantiene su presencia entre los cien más populares entre los recién nacidos.