Fundado en 1910
Alfonso Carrascosa 2

El doctor en Ciencias Biológicas Alfonso V. Carrascosa, en su visita a El Debate

Entrevista al doctor en Biología Alfonso V. Carrascosa

El investigador del CSIC que demuestra que «la historia está llena de mujeres científicas y católicas»

Cuatro décadas en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas avalan su carrera: «La conciliación entre ciencia y fe es algo tan obvio que no hace falta ser un historiador erudito»

No se cansa de repetir que ciencia y fe no son incompatibles, sino que, por el contrario, están intrínsecamente conectadas. La prueba más patente es su propia vida: Alfonso V. Carrascosa es doctor en Ciencias Biológicas y científico del CSIC desde hace cuatro décadas. Además, acaba de publicar 100 católicas y científicas españolas (editorial Bendita María).

–Sinceramente, la primera idea que me viene a la cabeza es que le habrá costado encontrar cien mujeres que se hayan significado en la ciencia. Creo que habrá mucha gente que, seguramente, no sabrán dar un solo nombre de una católica científica española...

–Me ha costado tiempo, pero incluso en algunos casos me ha costado esclarecer fuera de toda duda la faceta religiosa de alguna de ellas. He contactado con las familias. He contactado con instituciones para hablar en verdad y de un modo científico. Pero es un trabajo que empieza aproximadamente en 2010. En 2012 escribo el primer artículo sobre una mujer relevante en el mundo científico, concretamente en el ámbito de la Filología Española, que es María Goyri. Se trata de una mujer característica de una época que se llama La Edad de Plata. Es la esposa de Menéndez Pidal, un grandísimo filólogo que encontró, entre otras cosas, el manuscrito del Cantar del Mío Cid.

De esta mujer no se para de hablar en ámbitos ateos, de ponerla como ejemplo de mujer rompedora. Y resulta que esta mujer era de misa diaria. Y no solo eso, sino que además iba a misa de madrugada para que no se supiera que era de misa diaria. En el ámbito en el que ella se desenvolvía, que era un ámbito de intelectualmente muy alto, habría estado mal visto, y ella sufría una especie de exilio interior. Hizo unas aportaciones a la filología verdaderamente importantes. Es una de las fundadoras del Liceo, un club femenino. Nadie sabía de su religiosidad, nadie había escrito de su religiosidad. Casualmente encontré los datos en un relato que mencionaba cartas escritas entre estudiantes del Liceo Club, y me encontré con esta. Pero es que no es la única. Jimena Menéndez Pidal, hija de Menéndez Pidal, que creó junto a Rafael Ortega y Gasset, hermana del filósofo, el Colegio Estudio. También era de misa diaria.

La portada del libro de Alfonso V. Carrascosa

La portada del libro de Alfonso V. CarrascosaBendita María

–Entiendo que usted utiliza el término científico de un modo más amplio...

–Claro, por supuesto. Circunscribirse solamente a las ciencias exactas, vamos a decir físicas y naturales, no es correcto. Hay una disciplina científica en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas que se dedica al estudio de la historia y de la geografía. Científicos de profesión como yo. Sin carga docente alguna. Que tenemos por obligación generar conocimiento, y se puede generar conocimiento en cualquier ámbito del saber humano.

La práctica totalidad de las mujeres que aparecen en mi libro ejercían la profesión de científico o de profesor universitario. Pero hay algunas otras que, por ejemplo, fueron mecenas de ciencia, como la famosa banquera Carmela Arias o Josefa de Borbón, por decir un par. Gente que disfrutó de una liquidez económica extraordinaria y decidió invertir dinero en el desarrollo científico sin renunciar a su fe católica.

–Sigamos con las mujeres del libro.

María Zambrano, en filosofía, era una mujer muy devota. María de Maeztu, una pedagoga extraordinaria que es bandera de, por ejemplo, movimientos ideológicos en pro del género que no tienen ningún respeto por nada que sea católico, utilizan a esta mujer como bandera, ignorando que tenía unas creencias católicas arraigadas. Fue, además, hermana de un intelectual de primera línea como Ramiro de Maeztu. Cuando fue asesinado, María de Maeztu se exilia. Quienes hacen una lectura sesgada de María de Maeztu dicen que se exilió de la España franquista. Son cosas que no son verdad.

–Me ha llamado la atención que la primera mujer que aparece en su libro es Egeria, «la dama peregrina».

–Sí. Es fascinante. De nuevo tu pregunta de antes: ¿Hasta qué punto es científico? Es científico porque se trata de una crónica de un viaje que efectúa una mujer en el siglo IV. Es una hispano-romana que se va a Tierra Santa, inspirada para visitar los Santos Lugares. Pero hace una crónica geográfica de costumbres que todavía hoy tiene vigor. Eso es un documento científico, no con la mentalidad exclusivista de que la ciencia solamente es la física y la química y la biología, sino con la de que hay ciencias humanas, hay ciencias sociales, hay ciencias experimentales, y todas son ciencias, porque ciencia es el conjunto del conocimiento, y la investigación científica son los procedimientos que utilizamos para que ese conocimiento aumente.

Alfonso Carrascosa

Alfonso Carrascosa acaba de publicar '100 católicas y científicas españolas' (editorial Bendita María)

–También se refiere usted a Santa Teresa y su relación con la ciencia.

–Efectivamente. Y, ¿cuál es la relación de Santa Teresa con la ciencia? Pues que ya promueve una formación intelectual y académica intensa entre las religiosas que forman parte de su orden e inaugura colegios para la alfabetización de las religiosas, de modo que después lleguen lo más lejos posible en la adquisición de conocimiento.

–Centrándonos en las científicas experimentales, ¿cuáles le han llamado más la atención en estos años de investigación?

–La que ahora mismo me viene a la mente es una que además sufrió el martirio y que tiene una causa de beatificación abierta: Luisa María Frías, que fue catedrática de Humanidades en la Universidad de Valencia. Se licenció en Filosofía y Letras, se doctoró y conquistó una plaza universitaria. Desarrolló una actividad enormemente voluminosa en gestos caritativos ligada a Acción Católica. Cuando estalla la Guerra Civil es identificada como católica; es detenida, torturada y asesinada. Asesinada por quienes nos quieren hacer creer que defendían el saber y la ciencia en ese momento.

Otra más: Concepción Llaguno Marchena. Fue la primera mujer que formó parte de la Asociación Católica de Propagandistas. Conquistó una plaza de científica en la plantilla del CSIC y se dedicó al ámbito al que yo me incorporé cuando ya era ella una persona reconocida y veterana: el de la tecnología de los alimentos. No solamente se dedicó a la actividad científica dentro de la tecnología de los alimentos como química e hizo aportaciones bastante importantes en el ámbito de la enología, sino que se dedicó al ámbito de la gestión científica y llegó a ser gestora del Plan Nacional de Tecnología de los Alimentos

Además, presidió una de las primeras asociaciones derivadas de Acción Católica, y fue promotora del desarrollo de la mujer en África. Nos siguen queriendo hacer creer que las primeras personas que se han preocupado por el desarrollo de la mujer en un continente como el africano son un ramillete de ideologías políticas que provienen del ateísmo. Pero, ¿es que no se puede ser más ignorante?

–Bueno, es que esa idea está asentada como un dogma: la ciencia es contraria a la fe...

–Eso no se sostiene por ningún lado. La conciliación entre ciencia y fe que demuestra este libro es algo tan obvio que no hace falta ser un historiador erudito. La realidad de estas mujeres y científicas es que eran, además, religiosas. Pero algunos estudiosos tienen un cierto deseo de ignorar esta faceta: Vamos a hablar de estas personas, pero no vamos a mencionar su faceta religiosa. Y claro, eso sostiene un discurso laicista que hace que se siga insistiendo en que hay que quitar la religión del ámbito académico porque es una rémora. Y eso es algo tan falso, tan falso como que es todo lo contrario, al menos en el catolicismo. O sea, si hay una institución que ha promovido el saber, que ha promovido el movimiento universitario, que ha llevado las universidades a todos los sitios donde ha estado, al menos en España, esa es la Iglesia católica.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas