Uno de los icónicos autobuses londinenses pasa delante de San Pablo
Los anglicanos tratan de recular: las 'raves' en la catedral de San Pablo no tendrán alcohol, ni baile ni DJ
En Inglaterra se ha desatado una tormenta mediática desde que se hiciera público, a principios de mes, que el templo ha firmado un acuerdo con la discoteca 'Fabric' para poder celebrar fiestas en su interior durante los próximos cuatro años
Una fiesta por todo lo alto, exclusiva y sofisticada, en un escenario incomparable... pero sin barra, ni alcohol, ni baile, ni DJ. La verdad es que no queda muy claro en qué va a consistir, entonces, el evento programado para el próximo 29 de octubre con The Cinematic Orchestra organizado por la discoteca Fabric en –nada menos que– la catedral anglicana de San Pablo, en Londres, según recoge Premier Christian News.
A principios de este mes, la Iglesia anglicana anunció la firma de un acuerdo por cuatro años para que, en el interior del templo, se desarrollaran eventos con «una variedad de artistas contemporáneos de diferentes orígenes musicales y disciplinas cuyo trabajo responda a la atmósfera, la acústica y el patrimonio arquitectónico de la catedral».
La noticia cayó como un bombazo en la sociedad británica. «Es un insulto a la memoria de Lord Nelson», han deplorado casi todos los medios de comunicación, que no alcanzan a comprender que, junto a la tumba del almirante inglés, enterrado en el templo catedralicio, pueda producirse la escena de una animada conversación entre una pareja de fiesta mientras disfrutan de una copa (sin alcohol, eso sí). «¿Acaso ya no hay nada sagrado?», se preguntaba hace unos días Peregrine Hood, presidente de la Nelson Society. «Qué triste reflejo de la situación actual, de la integridad espiritual y el cristianismo. Que la catedral de San Pablo se posicione de esta manera es profundamente deprimente», ha lamentado, según recoge el Independent.
¿Drogas en una catedral?
Para el pastor Gavin Ashenden, que fue capellán de la difunta Reina Isabel, la decisión era «una señal de apostasía degradada que supone una traición a todos los fieles cristianos que rezaron allí», según ha declarado a The Telegraph.
Una coral durante un concierto en la catedral de San Pablo de Londres
La discoteca Fabric viene, además, precedida por un historial bastante siniestro: según la propia BBC, el local original, ubicado en Farringdon, vio revocada su licencia de funcionamiento en 2016 después de que el ayuntamiento de Islington descubriera que el consumo de drogas era habitual en el establecimiento. La alarma saltó cuando dos jóvenes de 18 años fallecieron a principios de ese mismo año en dos episodios distintos tras consumir sustancias estupefacientes en el club.
La iniciativa ya ha sido bautizada irónicamente por los británicos como «rave in the nave», una «rave en la nave» (de la iglesia). Los responsables de la catedral de San Pablo, mientras tanto, se las ven y se las desean para salir del entuerto. Tratando de revestirlo como una forma de que la gente regrese a la Iglesia, Sandra Lynes Timbrell, directora de Atención al Visitante de la catedral, ha argumentado que a muchas personas «les resulta difícil cruzar el umbral del templo por la razón que sea. Puede que no sientan que sea para ellas. Por eso, al crear esta colaboración con Fabric y otros, la idea es atraer a la gente al edificio para darles una razón para cruzar ese umbral, para derribar algunas de esas barreras y para invitarlas a experimentar el espacio, a experimentar la música en el espacio y a ver cómo ese espacio las conmueve». Lo que ya es más discutible es que, posteriormente, regresen a un servicio religioso.
«Baile sobre las tumbas»
Los argumentos esgrimidos por los responsables de la catedral, sin embargo, no convencen a casi nadie, salvo a Cameron Leslie, cofundador de Fabric, que parece el primer sorprendido por el acuerdo alcanzado. «Es una unión extraordinaria e inesperada», ha reconocido. Los detractores, sin embargo, critican que se vaya a permitir a la gente que «baile sobre las tumbas».
De todas maneras, no es la primera vez que los muros de San Pablo acogen eventos musicales profanos. El artista RY X ya actuó en su interior en 2024, y Patti Smith lo hizo el año pasado. Tampoco es el único templo donde han tenido lugar estas fiestas. La catedral de Canterbury organizó varias «discotecas silenciosas» en 2024. Se trata de una modalidad en la que los asistentes llevan unos cascos por los que suena la música, mientras el local permanece sin ruido. En esta ocasión sí se ha producido ruido, y mucho, por la ocurrencia de convertir un templo histórico en discoteca por una noche.