Mullaly, con Hafiz Muhammad Tahir Mehmood Ashrafi y su mujer, completamente tapada
La arzobispo de Canterbury, obligada a retirar el premio a un clérigo musulmán que era admirador de Bin Laden
El clérigo musulmán galardonado «por su destacada labor como embajador de la armonía interreligiosa en Pakistán» resultó ser un férreo defensor de Bin Laden
La Iglesia anglicana no está atravesando su mejor momento. Apenas logra salir de un charco, cuando ya está el siguiente esperándola. La «arzobispa» de Canterbury y máxima dirigente de la Iglesia anglicana, Sarah Mullally, tuvo que admitir ayer el error de haber condecorado, apenas seis días antes, a Hafiz Muhammad Tahir Mehmood Ashrafi, un clérigo musulmán, «por su destacada labor como embajador de la armonía interreligiosa en Pakistán».
La ceremonia de entrega de premios –celebrada, precisamente, el 11-S– ya empezó con mal pie cuando el galardonado apareció en el Palacio de Lambeth –sede del arzobispado de Canterbury– acompañado por su mujer, que iba completamente tapada con un niqab desde la cabeza a los pies. Las críticas desde todos los sectores llegaron inmediatamente, y afeaban a la «reverenda» que hubiese transigido con esa «costumbre» que margina a la mujer. Se ve que el premiado sólo practicaba «la armonía interreligiosa» en Pakistán.
El clérigo es el presidente del Consejo de Ulemas de Pakistán, un organismo de eruditos religiosos fundado en 1990 para «combatir la violencia sectaria», según ha recogido The Times. Sin embargo, investigaciones realizadas los días posteriores arrojaron datos inquietantes sobre el individuo. Por ejemplo, Ashrafi reaccionó airadamente en 2007 al nombramiento de Sir Salman Rushdie como caballero, quien había sido objeto de amenazas de muerte por su novela Los versos satánicos. Según Reuters, Ashrafi declaró ese año: «Nos complace otorgar el título de Saifullah [espada de Dios] a Osama Bin Laden tras la decisión del gobierno británico de conceder el título de Sir al blasfemo Rushdie. Este es el título más alto para un guerrero musulmán». Pura armonía interreligiosa.
Más tarde, en 2012, Ashrafi afirmó que defendería la seguridad de una joven cristiana encarcelada en Pakistán por falsas acusaciones de blasfemia, pero añadió que seguía apoyando la existencia de leyes contra la blasfemia en el país, declarando en aquel momento: «No hay ningún problema con la ley en sí, el problema radica en su aplicación».
«Falta de criterio lamentable»
Nick Timothy, el diputado conservador que denunció las declaraciones de Ashrafi en 2007, afirmó que era «increíble que el Palacio de Lambeth pensara que podía otorgarle semejante honor» y que esto demostraba «una negligencia». Celebró la retractación, pero añadió: «Deben aprender la lección».
Otro representante público fue más allá, al asegurar que «es obsceno, y casi ridículo, que la 'arzobispa' de Canterbury haya otorgado un premio interreligioso a un apologista de Osama Bin Laden en el aniversario del 11-S . Esto demuestra una falta de criterio lamentable y es un insulto a las víctimas del 11-S y a sus familias».