La obra «La Ascensión», del artista italiano Nino Longobardi, donada por el coleccionista de arte Roberto Polo
Se inaugura 'La ascensión' de Cristo en la judería de Toledo como una apuesta por la paz
En palabras del obispo de Toledo, se trata de «una apuesta y un llamamiento más por la paz que pedimos para toda la Humanidad»
La ciudad de Toledo ha acogido la escultura del artista italiano Nino Longobardi, que simboliza la ascensión de Jesucristo y que, en palabras del arzobispo, Francisco Cerro, «enriquece» el lugar donde ha sido instalada, el barrio de la Judería que visitan cada día centenares de personas, convirtiéndose en «una apuesta y un llamamiento más por la paz que pedimos para toda la Humanidad».
Tres culturas
Así lo ha declarado el obispo Cerro, tras bendecir la escultura fundida en bronce, bautizada como La Ascensión y donada por el coleccionista de arte Roberto Polo al Arzobispado de Toledo, en un acto en el que han participado también la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, y el citado coleccionista, que ha justificado la no asistencia del autor de la obra por razones de salud.
Tras referirse a esta escultura como «una verdadera obra de arte», Cerro ha agradecido al Ayuntamiento el haber puesto a disposición del Arzobispado este lugar, que es «un referente para vivir los afectos» y en un barrio como es la Judería, «dentro de lo que siempre ha significado Toledo como ciudad de las tres culturas, donde han dialogado judíos, cristianos y musulmanes», ha señalado.
En este contexto, ha recalcado que esta escultura «es una apuesta y una llamamiento, una vez más, por la paz que pedimos para toda la Humanidad y que constantemente está amenazada» y, por ello, evocando las palabras de Dostoievski cuando decía que «Jesucristo es la belleza que salva», ha considerado que, con esta obra -que hace referencia al círculo que simboliza el nacimiento, muerte y resurrección de Cristo-, este lugar, por el que pasan miles de personas cada día, se «enriquece», transmitiendo la idea de que «tenemos que elevar nuestro corazón y nuestro espíritu».
Cerro Chaves, el coleccionista Roberto Polo y la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón
Toledo milenario
Por su parte, la alcaldesa de Toledo ha recalcado que esta obra cedida al Arzobispado por Roberto Polo «aumenta el catálogo de arte contemporáneo que la ciudad necesita y solicita» y que el Ayuntamiento «está dispuesto a seguir completando».
En este contexto ha celebrado que un escultor contemporáneo como Longobardi pueda exhibir su obra «en un Toledo milenario» y ha puesto como ejemplo de esta apuesta de combinar lo antiguo con lo contemporáneo la escultura ubicada a pocos metros de ésta, obra de Rafael Canogar en homenaje a las víctimas de la covid-19 y la exposición de Alberto Sánchez inaugurada hace quince días en la Colección Roberto Polo. Museo de Arte Moderno y Contemporáneo (CORPO).
Por su parte, el coleccionista ha agradecido al Arzobispado y al Ayuntamiento de Toledo el que hayan sabido percibir «el valor del arte y situarlo donde todos los ciudadanos y visitantes de la ciudad puedan disfrutarlo» y que esto sea posible «desde el respeto, la concordancia y la visión del bien común».
Y, en alusión a las críticas que esta escultura pueda suscitar entre quienes la contemplen, ha indicado que también la pirámide que se colocó en la explanada del Museo del Louvre o la permanencia de la Torre Eiffel en París, «pusieron en pié de guerra a buena parte de los críticos del mundo entero y hoy se han convertido en emblemáticos para las ciudades en las que se encuentran», ha sentenciado.
El napolitano Nino Longobardi, que está considerado como uno de los principales artistas de arte contemporáneo, tiene su obras expuesta en las colecciones más importantes del mundo.