Fundado en 1910
ZARAGOZA, 31/03/2023.- Vista del cráneo del Papa Luna que puede verse en el Alma Mater Museum de Zaragoza que acoge desde este viernes la exposición "El Papa Luna: saber, diplomacia y poder en la Europa medieval" para conmemorar el 600 aniversario de la muerte de un hombre "portentoso" y uno de los aragoneses de mayor proyección internacional. EFE/Javier Cebollada

Vista del cráneo del Papa LunaEFE

El Papa Luna: una mente privilegiada según el estudio de su cráneo

El estudio del cráneo del Papa Luna revela que fue una persona «con una mente privilegiada» que murió a la edad de 95 años, según ha informado la Diputación en un comunicado.

Peñíscola ha clausurado las jornadas conmemorativas del seiscientos aniversario de la muerte del Papa Luna, que se han celebrado este fin de semana en el castillo que fue sede papal de Benedicto XIII y con valiosas aportaciones de expertos en el personaje y en la época.

Impulsadas por la Diputación de Castellón, con la colaboración de los ayuntamientos de Peñíscola y de Illueca, las jornadas han contado con dos grandes primicias aportadas por el doctor Salvador Baena, especialista en medicina forense, que se ha hecho eco de pautas de comportamiento del pontífice en base a las últimas investigaciones del cráneo expuesto actualmente en una exposición del Museo Alma Mater de Zaragoza.

Según el doctor Salvador Baena, los escáneres de última generación del cráneo han revelado, «sin ningún género de dudas», que el Papa Luna era diestro y, a tenor de los estudios obtenidos del córtex prefrontal, murió a la edad de 95 años con toda su 'reserva cognitiva', es decir, que mantuvo su inteligencia y lucidez hasta el final, por lo que «tenía una mente privilegiada».

Constructor templario

El catedrático en Historia del Arte Josep Antoni i Pitarch desveló, por su parte, el contenido de documentos antiguos, que demuestran fehacientemente quién fue el constructor templario del castillo y su procedencia. Al respecto, el catedrático ha revelado que Ramón Pons fue el arquitecto templario que, venido de tierras del Rosellón, fue la persona designada para construir la gran fortaleza de Peñíscola.

Todas las ponencias se publicarán en unas actas por parte del Servicio de Publicaciones de la Diputación Provincial, área incluida en el departamento de Cultura.

Porque sin su figura sería imposible explicar el Cisma de Occidente, por el que se le terminó considerando un hereje, pero tampoco se podría entender la historia de la iglesia. La muestra, que permanecerá abierta hasta el 2 de julio, está compuesta por 36 obras, entre las que hay retablos, documentación escrita, orfebrería, bulas papales, esculturas de piedra y madera, obra gráfica y el propio cráneo del Papa Luna. Las piezas proceden del Archivo de la Corona de Aragón, de El Escorial, el Museo Thyssen, el Arzobispado de Zaragoza, el propio Museo Alma Mater, el Archivo Diocesano de Valencia, el Capitular de Toledo, la Colegiata de Peñíscola o la catedral de Gerona. La unión de las palabras "saber, diplomacia y poder" en el título de la muestra hacen referencia a un hombre que fue elegido Papa de Aviñón en 1394 con el nombre de Benedicto XIII y es uno de los personajes aragoneses de mayor proyección internacional en la Edad Media. La muestra gira en torno a dos grandes bloques temáticos, la primera sobre la biografía de Pedro Martínez de Luna a lo largo de sus distintas etapas (formación, cardenal, legado papal, pontífice en Aviñón y en Peñíscola y sucesión), subrayando las conexiones que estableció con las mujeres y hombres más poderosos de su tiempo, desde cardenales como Pérez Calvillo a los compromisarios que eligieron al rey Fernando I en Caspe. En la segunda parte, sobre su herencia, destaca el rico legado material e inmaterial generado por el propio pontífice, autor de diversos tratados sobre temas variados, entre los que resalta el Libro de las Consolaciones.

EFE

Derogar la excomunión

Las jornadas han contado también con su parte reivindicativa, solicitando que sea derogada la excomunión de Benedicto XIII. En palabras de J. Bautista Simó, presidente de la Asociación Amics del Papa Luna, «no hay persona que encuentre en Benedicto un error en sus planteamientos jurídicos ni en sus comportamientos: debería ser retirada la excomunión; era un buen católico».

El broche de oro fue una reproducción culinaria de la época a cargo de la prestigiosa cocinera Carmen Guillemot que se pudo degustar en las antiguas cocinas del edificio medieval. Guillemot se basó en un equipo de asesores históricos, llegados recientemente de los Archivos Secretos Vaticanos, para elaborar los platos medievales que se servían en la mesa de Pedro de Luna y sus ilustres allegados.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas