Cada Semana Santa, las calles de Iztapalapa, en Ciudad de México, se transforman en un gran escenario al aire libre donde más de dos mil actores recrean la Pasión de Cristo. Esta representación, que comenzó en 1843, atrae hoy a alrededor de dos millones de personas cada año, además de miles de espectadores que la siguen en directo. Los participantes, fieles a una tradición profundamente arraigada, deben ser originarios de la alcaldía, lo que le da un toque local y auténtico a este evento tan significativo.