Fieles vinculados a la liturgia tradicional peregrinan a Roma para renovar su fidelidad al Papa
Fieles vinculados a la liturgia tradicional peregrinan a Roma para reafirmar su fidelidad al Papa
El cardenal Raymond Burke celebrará la misa tradicional en la basílica de San Pedro tras tres años relegada, durante la XIV Peregrinación Ad Petri Sedem
La liturgia tradicional vuelve a resonar en el corazón de la cristiandad. Desde este viernes, 24 de octubre, hasta el domingo 26, Roma acoge la XIV Peregrinación «Ad Petri Sedem» (a la Sede de Pedro), un encuentro anual que reúne a fieles, sacerdotes y religiosos de todo el mundo vinculados a la tradición litúrgica en latín.
El Coetus Internationalis Summorum Pontificum, organizador de la peregrinación, nació en 2012 como un encuentro anual de católicos vinculados a la misa tradicional —la forma extraordinaria del rito romano, es decir, la misa en latín según el Misal de 1962 de san Juan XXIII—. La cita de este año coincidirá con el Jubileo y con el centenario de la encíclica Quas Primas, en la que Pío XI proclamó la Realeza de Cristo.
«Ad Petri Sedem significa precisamente eso: al trono de Pedro. Es el pueblo Summorum Pontificum, los fieles que, en más de cien países, desean vivir su fe católica al ritmo de la liturgia y del catecismo tradicionales», explica en la página web oficial el coordinador del evento, Christian Marquant. Añade que esta peregrinación no es solo un encuentro devocional, sino que «vienen a dar gracias al Príncipe de los Apóstoles y a su sucesor, demostrando así su apego a la Iglesia de Roma».
Tres días de fe y tradición
La peregrinación comienza este viernes 24 de octubre con las Vísperas Pontificales, que este año preside el cardenal Matteo Zuppi, arzobispo de Bolonia y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana. Será en la basílica de San Lorenzo in Lucina, en el corazón de Roma, ya que el tradicional escenario del Panteón acogerá un concierto del Año Santo. «Nos sentimos muy honrados por la presencia del cardenal Zuppi», afirma Marquant, cuya participación «es un signo elocuente de paz y caridad entre todos los católicos».
El sábado 25 de octubre, los peregrinos se reunirán frente a la basílica de San Celso. A mediodía, tras un momento de adoración eucarística, la procesión recorrerá las calles romanas hasta llegar a la basílica de San Pedro, donde los participantes cruzarán la Puerta Santa, abierta por el Papa Francisco para el Jubileo.
Allí les recibirá el cardenal Raymond Burke, quien ha aceptado presidir la misa pontifical en el altar de la Cátedra, en honor de la Santísima Virgen. «Tendremos la alegría de verlo celebrar nuevamente», señala Marquant quien añade que, después de dos años de interrupción, «es una gracia poder regresar a nuestros hábitos espirituales y litúrgicos».
En efecto, por primera vez desde la aplicación del motu proprio Traditionis Custodes (2021), que limitó la celebración de la misa en la forma extraordinaria, la basílica de San Pedro volverá a acoger la liturgia tridentina en uno de sus altares principales.
Desde 2021, las peregrinaciones se habían visto obligadas a relegar sus celebraciones a las grutas vaticanas y, posteriormente, se prohibió celebrar en la basílica, lo que llevó a trasladar las liturgias a otros templos emblemáticos de Roma, como el Panteón o la iglesia de la Santísima Trinidad de los Peregrinos. Será precisamente en este último templo donde la peregrinación concluirá el domingo 26 de octubre con una misa pontifical de clausura.