Imagen de archivo de una ordenación diaconal en la basílica de San Eugenio
Periodistas, químicos o ingenieros: 18 miembros del Opus Dei de 12 países se ordenan diáconos este sábado
Desde España hasta Venezuela, pasando por Filipinas, Guatemala, Italia, Kenia o Nigeria, historias diversas convergen este 22 de noviembre en un mismo punto: dar el pequeño gran paso hacia el sacerdocio
Dieciocho miembros del Opus Dei, procedentes de doce países —Argentina, Brasil, Camerún, Chile, Colombia, España, Filipinas, Guatemala, Italia, Kenia, Nigeria y Venezuela— se preparan para recibir la ordenación diaconal de manos de monseñor Stephen Lee Bun-Sang, obispo de Macao, China, en la basílica de San Eugenio, en Roma.
Entre ellos hay periodistas, químicos, ingenieros o coordinadores de proyectos sociales, pero en la mañana de este sábado, 22 de noviembre, sus historias convergen en un mismo punto: dar el pequeño gran paso hacia el sacerdocio para llevar a Cristo al mundo.
Vidas que cambian de rumbo
Anthony Momah, de Nigeria, es químico y coordinador de programas para jóvenes en el Instituto de Tecnología Industrial, un proyecto que enseña habilidades técnicas tras la secundaria. También ha trabajado en ONG orientadas a prestar servicios sociales en comunidades rurales. Desde 2019 estudia Teología y, ahora, a punto de recibir el diaconado, afirma que «es una vocación y una gran responsabilidad, para transmitir a Cristo al pueblo de Dios».
A su lado, aunque separados por océanos, Josimar Pereira Freitas trae su historia de Brasil: ingeniero civil, ex empleado de una de las principales empresas de energía eléctrica, ahora completamente entregado a su vocación.
Tras años de formación en Pamplona y Roma, se prepara, como los otros 17 hombres, para la ordenación sacerdotal prevista en 2026. Explica que el amor que quiere transmitir «es el mismo amor que he recibido en mi familia y que he visto continuar y fortalecerse en mi familia sobrenatural, la Obra».
En la misma ceremonia, Juan Martín Gismondi, argentino de 40 años, une su experiencia como director y coordinador de formación en residencias universitarias y su labor como contador en Buenos Aires con la pasión por acompañar a las personas en su relación con Jesús. Sus estudios en Roma sobre la vocación del empresario cristiano le preparan para decir con ilusión que quiere «poder acompañar espiritualmente a muchas personas en su relación con Jesús, ayudándoles a tratarle en la oración y a que puedan encontrar su perdón y unión en los sacramentos».
Y desde Madrid, José María Álvarez de Toledo combina Periodismo y Teología. Lo resume así: «Me apasiona escribir y, sobre todo, contar historias: cómo presentar la luz del evangelio a los jóvenes que disfrutan de series como Strangers Things».
Ha trabajado en contenidos web del Opus Dei y coescrito el libro Segura intemperie, un libro que reúne relatos reales unidos por un mismo hilo conductor: la Providencia. «Al trabajar en esta obra–asegura–comprendimos que Dios no actúa en serie: a cada persona le reserva un camino propio y, con paciencia de artesano, transforma existencias vacías en auténticas obras de arte».