El Papa rezando ante la tumba de san Francisco de Asís
350.000 personas ya se han apuntado para venerar a san Francisco
El Papa León XIV proclama un Año Jubilar por el 800 aniversario de la muerte del santo, cuyos restos serán trasladados excepcionalmente al altar papal de la basílica Inferior
Cerca de 350.000 personas se han registrado ya para participar en la que será la primera exhibición pública de los restos de san Francisco de Asís, patrón de Italia. Este acontecimiento tendrá lugar entre el 22 de febrero y el 22 de marzo en la la iglesia inferior de la basílica de San Francisco, donde peregrinos de todo el mundo acudirán a rezar ante quien es considerado el hombre que más se ha parecido a Jesucristo a lo largo de la historia.
El evento adquiere una relevancia histórica y espiritual única al coincidir con el 800 aniversario del fallecimiento del santo, permitiendo que su cuerpo sea trasladado desde su habitual capilla subterránea hasta quedar expuesto frente al altar papal, convirtiéndose en un exposición pública durante un mes completo.
La historia de estos restos ha estado marcada por el celo y la protección, ya que tras su muerte en 1226, san Francisco fue enterrado bajo el altar mayor en un lugar de difícil acceso para evitar cualquier intento de robo. Su cuerpo permaneció oculto durante siglos hasta que fue finalmente descubierto la noche del 12 al 13 de diciembre de 1818, confirmándose oficialmente su identidad un año después.
Durante los siglos XX y XXI, la tumba ha sido abierta únicamente en dos ocasiones, en 1978 y 2015, momentos en los que se ratificó que los restos pertenecen a un hombre profundamente desgastado por la enfermedad y por las heridas de Cristo que sufrió durante los dos últimos años de su vida.
Un jubileo para prolongar la gracia de 2025
Como parte fundamental de las conmemoraciones de este centenario, el Papa León XIV ha dispuesto la celebración de un Año Jubilar Franciscano especial que se extiende desde el 10 de enero de 2026 hasta el 10 de enero de 2027. Durante este periodo, la Penitenciaría Apostólica ha concedido la indulgencia plenaria a todos los fieles que, con el ánimo apartado del pecado, participen devotamente en este jubileo extraordinario, el cual se presenta como una continuación ideal del Jubileo Ordinario de 2025. Su Santidad ha invitado expresamente a los cristianos a seguir el ejemplo del Santo de Asís, convirtiéndose en modelos de santidad y testigos constantes de paz.
Para obtener la gracia de la indulgencia, los fieles pueden visitar en forma de peregrinación cualquier iglesia conventual franciscana o lugar de culto dedicado a San Francisco en cualquier parte del mundo. Además de la visita, es necesario cumplir con las condiciones habituales de recibir los sacramentos de la confesión y la sagrada Comunión, y orar por las intenciones del Sumo Pontífice. Esta disposición jubilar incluye también a los ancianos, enfermos y personas que por motivos graves no puedan salir de sus hogares, quienes podrán obtener la indulgencia uniéndose espiritualmente a las celebraciones y ofreciendo a Dios sus dolores y sufrimientos.