Sor Anna Maria del Sagrado Corazón
La monja de 106 años que conquista YouTube desde la clausura: «La fidelidad es lo que nos mantiene jóvenes»
Sor Anna Maria del Sagrado Corazón entró en el convento a los 70 años y hoy, plenamente lúcida, sigue hablando de Dios a través de las redes y cuida de las hermanas enfermas
Cumplir 106 años no es solo una cuestión de genética, sino, en ocasiones, de una voluntad superior que desafía a la medicina. Sor Anna Maria del Sagrado Corazón sopló las velas el pasado 14 de marzo en su monasterio de Seregno, cerca de Milán, rodeada del cariño de su comunidad y de una familia que la sigue viendo a través de las rejas de la clausura. Sin embargo, su voz viaja hoy más allá de los muros del convento: la religiosa se ha convertido en una presencia en YouTube, donde comparte reflexiones sobre el Evangelio con una lucidez que asombra.
«Al despertaros cada mañana, rezad enseguida una oración de agradecimiento al Señor; es la mejor y más bella forma de comenzar el día, que es un regalo muy especial suyo», repite a todos aquellos que le piden consejo. Según ha recogido el diario Il Giornale, la vida de esta religiosa de las Adoratrices del Santísimo Sacramento es un testimonio de resistencia y fe.
Siendo apenas un bebé de cuatro meses, sobrevivió a una bronconeumonía que en 1920 era una sentencia de muerte; a los cuatro años, superó el escorbuto, entonces incurable. «El médico le dijo a mi madre: «Mañana no volveré, porque la niña estará muerta». Sin embargo, me curé milagrosamente», recuerda ella misma con la serenidad de quien lo ha visto todo.
Antes de consagrarse a Dios, Anna Perfumo —su nombre secular— trabajó como institutriz, maestra y cuidadora de sacerdotes ancianos. Pero en su corazón siempre latió el deseo de la vida contemplativa, un anhelo que solo pudo materializar a los 70 años, tras el fallecimiento de su madre. «Es verdad; tuve que esperar bastante antes de cumplir la voluntad de Dios. Pero cuando es Dios quien desea algo, siempre se cumple. Por eso hay que tener gran confianza, fe, esperanza y paciencia», explica en uno de sus vídeos.
Amor que se traduce en obras
A pesar de su avanzada edad, sor Anna Maria no se limita a la oración contemplativa. Participa diariamente en la adoración eucarística, incluso durante la noche, y colabora en la enfermería del monasterio asistiendo a otras monjas enfermas. «Hago esto, como tantas otras cosas, por amor a Jesús, que me pide continuamente que ame al prójimo», afirma con sencillez.
Su secreto para una vejez serena reside en una enseñanza que recibió en su infancia y que hoy comparte con el mundo digital: «Mi abuelo nos decía que es la fidelidad lo que nos mantiene jóvenes y que es necesario mantener los ojos y el alma abiertos a lo que es bello, bueno y verdadero; de este modo, se vivirá una ancianidad serena. El amor mantiene joven el corazón».
Con la Pascua en el horizonte, la religiosa más veterana de la red se despide con una petición de oración y un deseo de concordia: «Que la oración nutra toda nuestra vida. Este es mi deseo, que acompaño con todo el corazón y con mi oración [...] Buena Pascua a todos».