Por Nfor Chrysantus, el hombre que recorrió 100 km a pie para ver a Juan Pablo II en 1985.
La fe de un siglo: el camerunés de 97 años que espera su cuarto encuentro con un Papa
Chrysantus Nfor, veterano de las visitas de Juan Pablo II y Benedicto XVI, aguarda en Bamenda la llegada de León XVI, quien llega este jueves para pasar la jornada
A sus 97 años, Pa Chrysantus Nfor se prepara en su residencia de Bamenda para un acontecimiento que pocos en el mundo pueden igualar: su cuarto encuentro con el Sucesor de Pedro. Según recoge el portal de información religiosa Crux, este nonagenario, cuya complexión física denota ya la fragilidad de la edad, mantiene la vista fija en la llegada del Papa León XVI a Camerún, quien aterrizó este miércoles en el país.
Nfor no es un recién llegado a las 'expediciones' papales. Su historial como peregrino comenzó hace cuatro décadas, cuando fue testigo de las dos visitas de Juan Pablo II en 1985 y 1995, así como de la de Benedicto XVI en 2009. En esta ocasión, el contexto es distinto: el veterano fiel ha tenido que desplazarse desde su ciudad natal, Tabenken, hasta Bamenda para recibir tratamiento médico por dificultades respiratorias y dolores crónicos, coincidiendo su estancia con el viaje del Pontífice.
El recuerdo más nítido de Nfor se remonta a 1985. Por aquel entonces, con 56 años, respondió a la llamada de su párroco y se unió a un grupo de voluntarios para recibir a Juan Pablo II. El viaje fue una prueba de resistencia física: recorrieron a pie más de 100 kilómetros (62 millas) desde Kumbo hasta el aeropuerto de Bafut. Durante la marcha, Nfor fue uno de los elegidos para cargar con una pesada cruz de madera mientras el grupo rezaba y cantaba. «No sé si es la cruz que cargué lo que me ha hecho vivir hasta ahora», ha declarado el anciano, quien vincula su longevidad y la paz en su familia a aquella bendición de hace cuarenta años.
No obstante, su mirada no se queda en el pasado. Para la visita de León XVI, su oración es doble: solicita la curación de sus dolencias físicas —con el deseo de alcanzar los cien años— y, sobre todo, la paz para Camerún. La nación africana atraviesa una profunda crisis interna. El conflicto separatista, que dura ya una década, ha causado al menos 6.500 muertes y el desplazamiento de cerca de un millón de personas, tal y como señala el portal. «Tengo la sensación de que, si el Papa llega aquí, estos problemas en Camerún terminarán», afirma Nfor con sobriedad.
En un mensaje dirigido a las nuevas generaciones, el veterano peregrino lamenta que el espíritu de sacrificio haya decaído frente al interés material y el uso constante de las tecnologías. «Deberían apagar las pantallas y hacer el viaje», aconseja a sus hijos y nietos, instándoles a buscar el valor de la fe y la oración por encima de la gratificación inmediata.
Mientras la ciudad de Bamenda recibe hoy a León XVI, Pa Chrysantus Nfor espera en silencio, como testigo de la historia reciente de la Iglesia en Camerún, confiando en que la visita del Pontífice contribuya a aliviar la tensión en una región marcada por la violencia.