Jorge Novak, el primer obispo de Quilmes
El Vaticano pone fin al proceso de beatificación de Jorge Novak, el primer obispo de Quilmes
Una decisión administrativa, y no un juicio sobre su vida o sus virtudes, ha frenado el camino a los altares de este prelado argentino, una resolución que el Obispado de Quilmes ha recibido con «dolor»
El Dicasterio para las Causas de los Santos ha decidido detener el proceso de beatificación y canonización de monseñor Jorge Novak (1928-2001), quien fuera el primer obispo de la diócesis argentina de Quilmes. La Santa Sede fundamenta esta resolución en una omisión administrativa relacionada con la gestión del prelado frente a la conducta de un sacerdote de su jurisdicción, cerrando así una causa que se inició formalmente a finales de 2017.
La noticia se ha dado a conocer a través de un comunicado conjunto firmado por el actual obispo de Quilmes, monseñor Carlos José Tissera, y el padre Jerzy Faliszekel, superior provincial de la Sociedad del Verbo Divino, congregación a la que perteneció en vida el prelado. El documento revela que el cardenal Marcelo Semeraro, prefecto del Dicasterio para la Causa de los Santos, notificó la decisión el 13 de octubre de 2025, tras examinar la documentación remitida por la diócesis.
Según detalla el comunicado oficial, la revocación del nihil obstat responde estrictamente a un «posible procedimiento canónico no efectuado por parte del Padre Obispo Jorge Novak respecto a la conducta de un sacerdote de la Diócesis». No obstante, el Vaticano ha querido desvincular esta decisión técnica de la integridad personal del obispo, especificando que la medida se toma «sin expresar ningún juicio moral sobre la vida, virtudes y acción pastoral del Siervo de Dios».
Cuestiones de procedimiento
A pesar del cese de la causa oficial, la Santa Sede ha confirmado que monseñor Novak «conserva su condición de Siervo de Dios». El Obispado de Quilmes y la Sociedad del Verbo Divino, coactores de la causa, han manifestado su «dolor» ante este desenlace tras años de trabajo documental. En su declaración, expresan su confianza en que Novak, fallecido en 2001, goce de la vida eterna, independientemente del reconocimiento en el libro canónico de los beatos/santos proclamados oficialmente por la Iglesia.
La causa de canonización de Jorge Novak se había iniciado el 11 de diciembre de 2017, motivada por la huella que el obispo dejó en su comunidad tras 25 años de servicio. Su figura es recordada no solo por su labor pastoral en Quilmes, sino por su relevancia en la historia reciente de Argentina durante los años de la dictadura militar.
Primer obispo de Quilmes
Jorge Novak, nacido en 1928 y ordenado sacerdote del Verbo Divino en 1954, fue nombrado por Pablo VI como el primer titular de la recién creada diócesis de Quilmes en 1976. Su ministerio estuvo marcado por una «opción preferencial por los pobres, la defensa de los derechos humanos y el diálogo ecuménico», principios que mantuvo incluso tras sufrir el síndrome de Guillain-Barré, que paralizó parte de su cuerpo en 1984.
Durante el denominado Proceso de Reorganización Nacional, Novak destacó como cofundador del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos. Junto a otros prelados como Jaime De Nevares y Miguel Hesayne, formó parte de un sector del episcopado que denunció las violaciones a la dignidad humana, lo que le valió ser tildado de «obispo rojo» por los militares de la época. Su legado intelectual y social le otorgó diversos reconocimientos en vida, incluyendo el Premio Ecuménico Maimónides y la distinción de Ciudadano Ilustre de Quilmes.