El Papa durante la videollamada con los sacerdotes del Líbano
El Papa realiza una curiosa videollamada con una decena de párrocos que resisten en la frontera con Israel
La sorpresa tuvo lugar durante la audiencia privada que el Santo Padre mantenía con el nuncio apostólico en Beirut, el arzobispo Paolo Borgia
el Papa León XIV ha querido romper las distancias físicas con aquellos que hoy sufren en la primera línea de fuego. Alrededor de las 9:45 de la mañana de este miércoles, el Pontífice realizó una videollamada a una decena de sacerdotes que ejercen su ministerio en las aldeas del sur del Líbano, en plena línea fronteriza con Israel, una zona hoy castigada por el conflicto.
La sorpresa tuvo lugar durante la audiencia privada que el Santo Padre mantenía con el nuncio apostólico en Beirut, el arzobispo Paolo Borgia. Fue el propio nuncio quien, el día anterior, instó a los párrocos a organizarse en un grupo bajo el nombre de «Sacerdotes del Sur» para estar disponibles ante una comunicación desde Roma. Lo que muchos intuían como un mensaje del representante vaticano se convirtió en un encuentro virtual con el Sucesor de Pedro.
La labor diplomática y caritativa
Los rostros de los presbíteros, reflejados en los recuadros de la pantalla, mostraban el asombro y la gratitud de quienes se sienten acompañados en el peligro. El Papa, desde el Palacio Apostólico, les dirigió palabras de aliento por la labor pastoral que desempeñan en condiciones extremas, asegurándoles sus oraciones constantes y la esperanza de una paz pronta.
El padre Toni Elias, párroco de Rmeish —localidad separada de Israel apenas por un bosque—, describió el encuentro como «hermoso» y necesario. Según relató el portal de noticias vaticanas, las palabras de León XIV han supuesto «un suspiro de esperanza y confianza» para un clero y una población agotados por el conflicto.
Esta iniciativa no es un hecho aislado, sino una continuación del compromiso del Papa con la denominada «Tierra de los Cedros», país que ya visitó en diciembre de 2025 en su primer viaje internacional. Desde entonces, la Santa Sede mantiene un seguimiento exhaustivo de la situación a través de sus representantes.
Los sacerdotes libaneses no quisieron olvidar la labor del nuncio Borgia, a quien comparan con la misión de San Pablo por su valentía al recorrer calles bombardeadas y casas destruidas para llevar ayuda alimentaria y consuelo a las comunidades más castigadas.