Sol de verano

SoliStock

Salud

Estos son los hábitos veraniegos que podrían ser perjudiciales para nuestra salud ocular

Hay factores que pueden repercutir en la salud de nuestros ojos y traer así consigo enfermedades oculares

En verano, nuestros ojos son los que mayor peligro corren. Están expuestos al sol, al calor y al agua del mar y de la piscina, entre otros factores que ponen en riesgo su salud.

Cuando se acaban las vacaciones y volvemos al trabajo es cuando afloran los problemas oculares por la exposición a los elementos anteriormente mencionados y también al uso del ordenador y otros dispositivos tecnológicos.

Los problemas más comunes

Para saber cuidar la vista durante el verano, el doctor Pío García Gómez, especialista en Oftalmología del Hospital Quirónsalud Vitoria, nos habla sobre las enfermedades más comunes y nos da una serie de consejos para prevenirlos, especialmente en los niños.

La queratitis actínica se produce por la radiación solar. Es habitual que aparezca tras haber estado tomando el sol sin protegerse los ojos. También se puede originar si el fotoprotector entra en contacto con el ojo, algo que puede suceder si se disuelve con el sudor.

La principal medida para prevenirlo es usar gafas opacas especiales, como las del solárium, para tomar el sol. Además, en caso de tener el ojo seco, es recomendable aplicar lagrimas artificiales con mayor frecuencia.

Este problema ocular se reconoce por los siguientes signos: dolor, lagrimeo, enrojecimiento del ojo, párpados hinchados y fotofobia o dolor a la luz.

También, debido a la exposición al sol y el calor, se puede dar la conjuntivitis alérgica, que suele afectar mayoritariamente a la población infantil. Por este motivo, es aconsejable que las familias con menores que tengan alergia traten de cambiar sus hábitos en verano y, en lugar de ir a la playa, elijan la montaña.

Y luego tenemos la conjuntivitis infecciosa en playas y piscinas que no debe confundirse con la anterior. Es provocada por el adenovirus, que es muy contagioso y sus síntomas son: quemazón, intenso lagrimeo, ojos muy enrojecidos y gran inflamación de los párpados. Para no contagiárselo a los familiares o allegados es conveniente incorporar medidas de higiene muy estrictas, además de acudir al oftalmólogo.

Errores en el cuidado de la vista

No solo en verano debemos cuidar nuestros ojos, sino hacerlo el resto del año. Estos son los tres errores más frecuentes al acabar el verano.

Prescindir de las gafas de sol es un error. Es verdad, que tendemos a dejar de utilizarlas cuando se acaban las vacaciones, pero el doctor Nabil Ragei Kamel, jefe de servicio del Centro de Oftalmología Quirónsalud Marbella avisa que: «es importante tener en cuenta que, a finales de verano y comienzos de otoño, seguimos manteniendo una alta cuota de exposición al sol, por lo que es aconsejable prolongar el uso de gafas de protección de sol al aire libre».

Después, aumentar las horas delante del ordenador, móvil y la tableta puede causar ojo seco o el síndrome visual del ordenador. Para prevenir estos problemas oculares, Ragei señala que: «es necesario respetar los tiempos de descanso y, si es posible, realizar ejercicios de relajación de la vista». Y, como ejemplo de ello, nos propone lo siguiente: «pausar la actividad frente al ordenador y buscar un foco de atención lejano en el horizonte y mantener la mirada al menos durante dos minutos. Ello ayuda a relajar nuestros ojos».

Por último, posponer la revisión de la vista, durante cierto tiempo, en los niños no es recomendable. La doctora María Concepción Aranguez Cortes, también especialista en Oftalmología del mismo centro hospitalario, nos especifica que: «en niños es aconsejable realizar la primera revisión de la vista a los 3-4 años».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas