Médico junto a una paciente con cáncer
Salud
Informar bien al paciente de cáncer puede aumentar la eficacia del tratamiento, según un oncólogo
El jefe del Servicio de Oncología del Hospital Universitario de Fuenlabrada subraya la relevancia de proporcionar al paciente, desde el primer momento, una información clara y detallada sobre su enfermedad
Recibir el diagnóstico de un cáncer representa un impacto emocional considerable, y la forma en que se transmite esta noticia resulta clave para afrontar la enfermedad. Una comunicación médica eficaz no sólo mitiga el temor inicial, sino que también contribuye a una mejor adhesión al tratamiento, incrementa su eficacia y mejora el estado anímico del paciente.
El doctor Juan Antonio Guerra Martínez, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Universitario de Fuenlabrada, subraya la relevancia de proporcionar al paciente, desde el primer momento, una información clara y detallada sobre su enfermedad. Insiste en que es fundamental explicar qué es el cáncer, cómo puede evolucionar incluso cuando se detecta en fases tempranas, y detallar el proceso diagnóstico seguido hasta ese instante. Igualmente importante es ofrecer explicaciones sobre la necesidad o no de una intervención quirúrgica, así como los motivos para administrar tratamientos previos o posteriores a la cirugía.
«Es imprescindible que conozca los pormenores del tratamiento que recibe, su indicación, su forma de administración, los efectos secundarios agudos y tardíos, la forma de reconocer estos efectos secundarios, su gravedad, cómo combatirlos», advierte el oncólogo.
En este sentido, el especialista recalca que «la información es una potente arma terapéutica», ya que permite al paciente comprender las decisiones clínicas adoptadas y, sobre todo, genera un clima de confianza con su equipo médico. Para Guerra Martínez, el conocimiento detallado del proceso reduce la ansiedad y favorece una mejor actitud ante la enfermedad, mejorando la capacidad de enfrentamiento y la disposición a seguir las pautas terapéuticas.
Desde una perspectiva de respeto a la autonomía del paciente, sostiene que la información le permite participar activamente en las decisiones médicas, sobre todo cuando existen distintas opciones terapéuticas. Por ello, considera igualmente beneficioso proporcionar al enfermo pautas para mejorar su bienestar, orientaciones nutricionales, sobre la práctica de ejercicio físico, y vías de acceso a fuentes fiables de información adicional.
El oncólogo advierte también sobre los riesgos de la desinformación. «A falta de una información suficiente, personalizada, no es infrecuente que el paciente lo supla acudiendo de forma indiscriminada a internet como fuente de información», señala. En ese contexto, llama a la prudencia ante contenidos sobre dietas milagrosas, restricciones alimentarias o tratamientos carentes de respaldo científico.
Por ello, insiste en la necesidad de generar un entorno de confianza, donde el paciente y su familia se sientan escuchados y comprendidos. «El paciente debe sentir que su opinión, ante determinadas posibilidades de tratamiento, es escuchada y tenida en cuenta», remarca. Solo así se podrá establecer una relación sincera en la que pueda compartir si ha recurrido a terapias alternativas, cuyo conocimiento resulta esencial para evitar interacciones perjudiciales.
De igual manera, el doctor Guerra Martínez hace hincapié en que todo el equipo sanitario debe estar implicado en esta labor informativa, ya que el paciente atraviesa diferentes fases de diagnóstico y tratamiento en las que intervienen múltiples profesionales. De ahí la importancia de conocer el entorno asistencial y comprender la responsabilidad compartida en la toma de decisiones.