Ibuprofeno
Un estudio destaca el posible papel del ibuprofeno en la prevención del cáncer
Un estudio sugiere que el uso frecuente de este antiinflamatorio podría estar asociado con un menor riesgo de cáncer de endometrio
El ibuprofeno, del grupo de medicamentos llamados antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) es uno de los medicamentos más consumidos en España para aliviar dolores de cabeza, menstruales o síntomas en procesos reumáticos e inflamatorios así como para controlar la fiebre. Pero, una nueva investigación podría haber ampliado su potencial hasta convertirlo en un anticancerígeno.
Un estudio reciente, publicado en el European Medical Journal, ha encontrado que este analgésico puede reducir el riesgo de cáncer de endometrio, el tipo más común de cáncer de útero. La investigación comparaba los efectos del ibuprofeno con la aspirina y mientras el primero se asoció con una reducción del riesgo de cáncer de endometrio, la aspirina no mostró un efecto medible, según un amplio análisis de cohorte del Ensayo de Detección del Cáncer de Próstata, Pulmón, Colorrectal y Ovarios (PLCO). Los hallazgos ofrecen nuevas perspectivas sobre posibles estrategias quimiopreventivas, en particular para mujeres con enfermedades cardiovasculares.
Según explican los investigadores en el artículo de EMJ, el análisis de más de 42.000 mujeres sugiere que el uso frecuente de ibuprofeno podría estar asociado con un menor riesgo de cáncer de endometrio. El trabajo se basa en datos del ensayo PLCO (Prostate, Lung, Colorectal and Ovarian Cancer Screening Trial), que siguió a participantes de entre 55 y 74 años entre 1993 y 2009.
Estudio de 12 años
Durante un seguimiento medio de 12 años, se detectaron 678 casos de cáncer de endometrio. Las mujeres que tomaban al menos 30 pastillas de ibuprofeno al mes mostraron un riesgo un 25 % menor de desarrollar la enfermedad en comparación con quienes consumían menos de cuatro pastillas mensuales. La reducción fue aún más marcada entre las participantes con antecedentes de enfermedad cardiovascular, en quienes el riesgo disminuyó casi a la mitad.
Por el contrario, el estudio no encontró ninguna relación significativa entre el consumo de aspirina y el riesgo de cáncer de endometrio, ni en la población general ni en los distintos subgrupos analizados. Estos resultados coinciden con la falta de consenso científico sobre el papel preventivo de la aspirina en los cánceres ginecológicos.
Los autores del trabajo subrayan que, pese a los indicios de un posible efecto protector del ibuprofeno, el estudio es de carácter observacional y no permite establecer una relación causal. Por ello, advierten que se necesitan ensayos clínicos controlados para confirmar estos hallazgos y comprender los mecanismos biológicos implicados.
En el ámbito clínico, los resultados refuerzan la importancia de diferenciar entre los distintos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) al evaluar estrategias de reducción del riesgo de cáncer. El papel potencial del ibuprofeno, sobre todo en mujeres con problemas cardiovasculares, abre una línea de investigación prometedora, aunque todavía no se recomienda su uso con fines preventivos.