Una mujer siente dolor tocándose el pecho
Salud
Nuevas recomendaciones sobre colesterol: cuáles son las claves para prevenir enfermedades cardiovasculares
La obesidad, el estrés, la diabetes o el envejecimiento suelen ser los factores que pueden terminar provocando percances de gravedad
Descuidar los niveles de colesterol podría convertirse en un gran mal en el futuro. Tener presente que hay hábitos y alimentos que puede ayudar a reducir esta sustancia es un hecho que no se puede dejar pasar a la ligera. En este sentido, el American College of Cardiology y la American Heart Association han elaborado una serie de guías para abordar la tan necesaria prevención de riesgos cardiovasculares.
Estas recomendaciones giran en torno a un enfoque más estricto, el cual establece unas metas más bajas de colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad) y promueve intervenciones tempranas según el riesgo individual de cada uno. Una de las características principales reside en que los valores de colesterol LDL considerados seguros se reducen según el perfil de riesgo, mientras que la decisión de iniciar tratamiento farmacológico se adelanta si los cambios en el estilo de vida no logran los objetivos recomendados.
En este sentido, varios especialistas señalan que este cambio responde a una evidencia manifiesta: cuanto más bajo sea el colesterol LDL, menor será la probabilidad de padecer infartos o accidentes cerebrovasculares. Por todo ello, las guías proponen los siguientes valores objetivo:
Valores objetivo según la persona
- Personas que ya han sufrido un accidente cardiovascular: colesterol LDL por debajo de 55 mg/dL
- Personas de alto riesgo: colesterol LDL por debajo de 70 mg/dL
- Personas con riesgo límite o intermedio: colesterol LDL por debajo de 100 mg/dL
Las enfermedades cardiovasculares siguen liderando la lista de causas más comunes de muerte a nivel mundial, pese a que existan tratamientos eficaces para combatirlas. La obesidad, el estrés, la diabetes o el envejecimiento suelen ser los factores que pueden terminar provocando esta situación.
Por todo ello, las recomendaciones principales siguen siendo las mismas que, generalmente, han funcionado de toda la vida: mantener una alimentación saludable, realizar actividad física, controlar el peso, tener un buen descanso general y evitar el tabaco u otros elementos nocivos para el cuerpo.
Un buen estilo de vida es crucial para no aumentar las posibilidades de sufrir percances de gravedad. Además, de esta manera, todas aquellas personas que no formen parte de los grupos de riesgos ya tendrán mucho camino recorrido de cara a evitar accidentes cardiovasculares. En este sentido, la guía internacional lo establece de manera clara: el tratamiento más efectivo combina cambios sostenidos en el estilo de vida con medicación cuando esta se indique.