Ensalada de lechuga y tomate

Ensalada de lechuga y tomateGetty/ C.Gawronski/RR.SS

¿Aceite, vinagre y sal? Cuál es la forma correcta de aderezar una ensalada

La nutricionista Júlia Farré explica cómo aliñar la lechuga para que esté más sabrosa

La nutricionista Júlia Farré, comparte en sus redes sociales la forma correcta para aderezar una ensalada para que sea mucho más sabrosa. La experta afirma que con la llegada del calor, las ensaladas se convierten en uno de los platos estrella. Sin embargo, más allá de los ingredientes, hay un detalle que puede marcar la diferencia en el resultado final: el orden del aliño.

La nutricionista explica que la base de cualquier ensalada debe ser vegetal –lechuga u otras hortalizas–, sobre la que se añaden los condimentos clásicos: sal, vinagre y aceite. Aunque pueda parecer irrelevante, el orden en que se incorporan influye directamente en el sabor.

La explicación es sencilla: el aceite crea una película alrededor de los alimentos que actúa como barrera. Si se añade en primer lugar, impide que el resto de ingredientes penetren correctamente y, por tanto, que se integren bien los sabores.

Por ello, el orden recomendado es claro: primero, la sal; segundo, el vinagre y por último, el aceite.

De este modo, la sal y el vinagre pueden actuar directamente sobre los vegetales, potenciando su sabor, mientras que el aceite se añade al final para aportar textura y equilibrar el conjunto.

Cómo hacer una ensalada más saludable

Con la llegada del buen tiempo, las ensaladas se convierten en una opción habitual. Sin embargo, no todas aportan el mismo valor nutricional. La clave está en cómo se preparan y en la calidad de los ingredientes que se incorporan.

1. Apostar por el color

Cuanto más variada sea la ensalada en términos de verduras, mayor será su aporte de vitaminas y antioxidantes. Incluir diferentes colores no es solo una cuestión estética: cada uno aporta nutrientes distintos que ayudan a prevenir enfermedades.

2. No eliminar las grasas, sino elegirlas bien

Añadir grasas saludables es fundamental. Aliñar con aceite de oliva virgen extra y vinagre es una base adecuada. También se pueden incorporar alimentos como frutos secos, semillas o aguacate. Estas grasas permiten absorber mejor vitaminas liposolubles como la A, D, E y K.

3. Elegir hojas verdes oscuras

No todas las lechugas son iguales. Variedades como la iceberg tienen menos densidad nutricional que otras hojas más oscuras como los berros, la col rizada o la espinaca, que concentran más vitaminas y minerales.

4. Aumentar la fibra

Incluir legumbres, verduras crudas y fruta fresca aporta fibra, clave para la salud digestiva. Los frutos secos también son una buena opción, aunque conviene moderar su cantidad por su densidad calórica.

5. Incorporar proteínas

Para que la ensalada sea completa y saciante, es recomendable añadir una fuente de proteína. Opciones como pollo a la plancha, salmón o huevos cocidos ayudan a equilibrar el plato y mantener la energía durante más tiempo.

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