Disfunción eréctil

Uno de cada cinco hombres mayores de 18 años padece disfunción eréctilPix4free

Soy médico y estas son las causas de la disfunción eréctil

Es un problema que afecta a uno de cada cinco hombres mayores de 18 años

Uno de cada cinco hombres mayores de 18 años padece disfunción eréctil, en un grado entre moderado y grave. Así de duro, así de claro. Y llega a afectar al 50 % de los hombres mayores de 50 años. Sin embargo, a pesar de que vivimos en el siglo XXI, todavía muchos consideran tabú hablar de estos problemas llegando a demorar la consulta con un especialista entre año y medio y dos años desde el inicio de los síntomas. A esto hay que sumarle que aceptamos como normal tomar un medicamento para la tensión arterial o para la diabetes, pero, sin embargo, parece reprobable, denigrante o indigno tomar un medicamento para tener una buena erección o para retrasar la eyaculación. Si a todo esto le sumamos que los medicamentos que se toman por vía oral no están financiados por la Seguridad Social, podemos afirmar que la salud sexual masculina está comprometida, o, al menos, «en riesgo». Y sin duda, esto afecta a la salud psíquica y social no solo de la persona afecta, sino también de su pareja y su familia.

La disfunción eréctil es un problema «benigno», pero que sin duda afecta en gran manera a la calidad de vida tanto de «ellos» como de «ellas», ya que, como hemos mencionado anteriormente, las parejas están igualmente afectadas en un grado muy similar a quien la padece. Las principales causas de la disfunción eréctil son muchas y variadas, actuando habitualmente de manera conjunta, por lo que rara vez podemos achacarle el problema a una única causa. Lo que sí está claro es que cuanto más tiempo tardemos en consultarnos y más tiempo tardemos en empezar un tratamiento, la eficacia o respuesta a los mismos será menor, a veces incluso nula, e incluso minará nuestra confianza, lo cual agravará mucho más la disfunción.

Causas de la disfunción eréctil

Factores de riesgo cardiovascular: la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, la obesidad, el tabaquismo o el sedentarismo son también factores de riesgo para padecer disfunción eréctil. No debemos olvidar que el mecanismo de la erección se basa en la entrada de sangre arterial en los cuerpos cavernosos del pene, por lo que el corazón, el cerebro o el pene comparten los mismos factores de riesgo.Enfermedades del corazón, de los riñones y de los vasos sanguíneos: la arterioesclerosis establecida, y la afectación de sus órganos diana, son sin duda causa de disfunción eréctil. Es más, la disfunción eréctil actualmente se está considerando por los cardiólogos como marcador precoz de la cardiopatía isquémica, ya que en muchas ocasiones la disfunción eréctil se adelanta a la angina de pecho o el infarto de miocardio en 2 años. El síndrome de Leriche, que se ocasiona por la acumulación de placas de ateroma en la porción distal de la arteria aorta y sus ramas principales que llevan la sangre a las piernas, producen disfunción eréctil al disminuir el aporte de sangre al pene, es lo que llamamos arteriopatía periférica. La enfermedad renal crónica, por diferentes mecanismos, y, en especial, en sus fases avanzadas, produce disfunción. Sin embargo, en muchas ocasiones, se puede recuperar tras la realización de un trasplante renal.Enfermedades neurológicas y psiquiátricas: cuando se afectan los mecanismos neurológicos que ordenan y regulan la erección, tanto a nivel cerebral como a nivel de la médula ósea, se puede producir disfunción que, en muchas ocasiones, es muy difícil de tratar. Las hernias discales pueden producir el denominado síndrome de cola de caballo, con afectación de múltiples raíces nerviosas. La esclerosis múltiple, el ictus cerebral o las enfermedades psiquiátricas son enfermedades del sistema nervioso central que, entre sus manifestaciones, producen disfunción eréctil.Trastornos endocrinos: el síndrome de déficit de testosterona no solo produce pérdida de erección en grado variable, sino que es la principal causa de pérdida de libido, es decir, de deseo sexual. La neuropatía y la vasculopatía diabética se ceban con el pene, produciendo disfunción difícil de tratar cuando la diabetes lleva mal control durante años.Cáncer de próstata y de vejiga: las operaciones que se realizan para tratar tanto el cáncer de próstata como el de vejiga producen disfunción moderada a severa en muchas ocasiones, en especial cuando se realizan por cánceres agresivos. Así mismo, los tratamientos médicos tienen efecto antiandrógeno, es decir, anti testosterona, ya que el cáncer de próstata es hormonosensible. En este caso, el tratamiento rehabilitador precoz es imprescindible para intentar recuperar la erección.Fármacos: múltiples medicamentos empleados en la práctica clínica habitual pueden empeorar una disfunción leve o moderada. Medicamentos para la tensión arterial, para el corazón, para los problemas psiquiátricos como la depresión o la ansiedad, o medicamentos para el tratamiento del dolor, influyen de manera negativa en la erección. Un buen interrogatorio en la consulta por parte del especialista pondrá de manifiesto que interacciones medicamentosas pueden influir negativamente en la salud sexual.Drogas: todas las drogas producen disfunción eréctil. Lo que no saben muchos jóvenes es que los «medicamentos» que usan para aumentar la masa muscular y moldear el cuerpo, como dicen en su argot que «secan» el cuerpo de grasa, tienen efecto androgénico, ya que la testosterona aumenta mucho la masa muscular, pero a su vez bloquean el mecanismo hormonal fisiológico de regulación de la testosterona, por lo que a medio plazo la testosterona «producida por el cuerpo» caen a niveles bajísimos y producen pérdida de la erección.Problemas psicológicos: no solo los trastornos psicológicos pueden producir disfunción sexual, sino que la pérdida de confianza y la autoestima pueden agravar la disfunción aún sin tener ningún problema psicológico. Es la pescadilla que se muerde la cola; la disfunción produce inseguridad y pérdida de la autoestima, que empeora la disfunción.Problemas del pene: los accidentes; en especial de moto, los traumatismos o las quemaduras en el área genital pueden producir problemas de erección. De entre ellos destaca la enfermedad de Peyronie, en donde se produce incurvación del pene, a veces llegando a 90º, por problemas cicatriciales en los tejidos profundos del pene, ocasionando erecciones dolorosas e incluso imposibilidad para penetrar. Una cirugía delicada puede eliminar la incurvación y recuperar la función sexual.

Dr. Javier Pereira Beceiro, especialista en urología y cirugía laparoscópica

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas