28 de septiembre de 2022

Vista del incendio que arrasa los alrededores de la localidad de Campobecerros, Orense.

Vista del incendio que arrasa los alrededores de la localidad de Campobecerros, Orense.EFE

España suma este año 270.000 hectáreas quemadas, superficie similar a la provincia de Álava

Es el peor año desde que hay registros. En 2022 se han declarado un total de 391 incendios

Los incendios siguen devastando nuestro país. En lo que va de año ya se han quemado más de 270.000 hectáreas, una superficie mayor que las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa, y similar a la de Álava. Con varios focos todavía activos, los bomberos hacen lo imposible para contener las llamas en un paisaje desolador.
Es el peor año desde que se iniciaron los registros del Sistema de Información de Incendios (EFFIS). Las altas temperaturas, el abandono rural, la precariedad laboral y la desidia política han provocado que nuestro país tenga el 40 % de las hectáreas quemadas de toda la Unión Europea.
Según datos actualizados del EFFIS, en España se han calcinado 275.836 hectáreas en 391 incendios declarados, la peor en la serie histórica iniciada en 2006 y que tenía en 2012 su mayor registro con 189.376 hectáreas quemadas.
Uno de los peores se produjo en Sierra de la Culebra, donde el fuego arrasó una superficie similar a la isla de La Gomera con la destrucción de más de 30.000 hectáreas de alto valor ecológico. El fuego, iniciado el 16 de junio, afectó a gran parte de la Reserva Natural, uno de los espacios naturales declarados por la UNESCO en España.
Los incendios azotan España.

Los incendios asolan España.Kindelán

Un mes después, también en la provincia de Zamora, otro incendio quemaba una superficie parecida y provocaba la muerte de tres personas: un brigadista, un pastor y un hombre de 65 años que viajaba en su coche cuando se vio sorprendido por los fuegos.
Orense, Cáceres, Navarra, Lérida y Zaragoza fueron otras de las provincias afectadas por graves incendios.
Por el momento, el incendio más grave se está registrando en Castellón, donde el fuego ha quemado 11.500 hectáreas; mientras que los bomberos han extinguido el último gran incendio de Galicia, ocurrido en Orense, y el de Añón de Moncayo, en Aragón.

Precariedad y abandono rural

Encontrar los motivos de esta devastación es complicado. A las temperaturas anormalmente altas que hemos tenido, los expertos añaden el abandono rural y la precariedad laboral.
«Los pueblos estaban ocupados hace tiempo y se hacía uso de los montes. Eso ahora no ocurre», explica Juan Carlos González, portavoz de la Asociación de Trabajadores de las BRIB y bombero forestal.
González también lamenta la precariedad laboral existente «en ciertos dispositivos autonómicos y en el propio estatal». De hecho, la Asociación de Trabajadores de Incendios Forestales de Castilla y León denunció que la Junta les alimentaba a base de tres bocadillos al día a pesar de perder «7.000 calorías en un incendio» precisamente en la región más afectada por los fuegos.

Temas

Comentarios
tracking