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Otra disputa entre el PSOE y Podemos deja la polémica ley de salud mental varada en el Congreso
Las discrepancias entre los socios de coalición mantienen la norma atascada en la Cámara Baja desde hace un año
Las discrepancias entre los socios de coalición que conforman el Ejecutivo, PSOE y Unidas Podemos, en torno a cuál es la mejor manera de elaborar una ley que aborde la problemática en torno a la salud mental mantienen la norma atascada desde hace un año.
El pasado mes de octubre, pero de 2021, la Cámara Baja tramitó una proposición de ley de salud mental presentada por Unidas Podemos que contó con el voto a favor de PSOE, ERC, Bildu, Más País, Compromís y Ciudadanos, la abstención del PP y el rechazo de Vox y PNV. Sin embargo, la norma lleva 'congelada' un año entero en la Comisión de Sanidad tras el periodo de enmiendas y sus posteriores prórrogas. Los morados acusan a los socialistas de haberla bloqueado.
Más de 30 aplazamientos
Este martes, la ley ha prolongado su atasco tras alargarse el plazo –ya van más de 30 ocasiones– para presentar enmiendas.
La portavoz de Sanidad de Unidas Podemos, Rosa Medel, ha exigido al PSOE que «recapacite» y desbloquee la norma. Los morados creen que los socialistas se han dado por satisfechos con el Plan para la Salud Mental, algo que deja esta especialidad de lado: «Una ley obligaría a cumplir con ella, mientras un plan o una estrategia son como recomendaciones que no llevan detrás un presupuesto».
La formación aliada considera que el PSOE «no quiere reforzar la sanidad pública» y entiende que, al final, este ámbito quedará en manos de la asistencia privada.
Polémicas
La Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) mostró su rechazo a la proposición de Ley de Salud Mental al considerar que la regulación que plantea el texto a la administración de tratamientos farmacológicos va en contra de todas las guías internacionales y del criterio de todas las agencias reguladoras.
La norma dice que «la utilización preventiva de medicación neuroléptica o antipsicótica» sin existir sintomatología franca deberá ser comunicado previamente a la Defensoría de la persona con problemas de salud mental.
A juicio de este organismo, «se obvia que estos fármacos son eficaces» con el consiguiente peligro de «hacer creer» que los psicofármacos «son menos eficaces que cualquier otro fármaco».
La SEP asegura que este extremo planteará «la estigmatización de los trastornos mentales y de la salud mental frente a otras áreas de salud».