Hospital Vall d'Hebron de Barcelona
Cataluña
Un hospital de Barcelona provoca daños cerebrales a una niña de 10 años por una doble anestesia negligente
Emily ingresó en el Vall d´Hebron para una operación de rodilla y allí le administraron Propofol pese a sus antecedentes de intolerancia a esta sustancia
Una niña sufrió daños cerebrales cuando contaba con 10 años tras serle administrado Propofol dos veces en tres días en el Hospital Vall d´Hebron (Barcelona) y pese a haber sufrido efectos adversos al fármaco en la primera.
Es la historia de la hija de Nabila Jaimes, una emigrante venezolana en Cataluña. Emily fue operada de la rodilla para corregir sus problemas al caminar, ya que tenía una pierna más larga que otra.
La familia, según recoge El País, asumió que en la primera ocasión, los efectos pudieron deberse «a un accidente». Pero lo que es inexplicable es que tres días más tarde, para una resonancia magnética, el hospital le administrara el mismo medicamento.
La niña sufrió tras esta segunda sedación alteraciones graves del nivel de conciencia tras pasar tres días en la UCI. Cuando regresó a casa, lo hizo en silla de ruedas. Ocho meses después, le fue reconocido un alto porcentaje de minusvalía por discapacidad múltiple psíquica y física. Por ello, el juez ha fijado una indemnización de 2,72 millones de euros para la familia.
Dura sentencia
El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 16 de la capital catalana fija esta indemnización tras calificar de temeridad el uso del Propofol por segunda vez pese a que en la primera, la paciente ya mostró una reacción adversa grave al fármaco.
El ICS (Instituto Catalán de la Salud), la empresa pública de la Generalitat que gestiona el Vall d´Hebron, así como su aseguradora, han recurrido la sentencia, que en sus 34 páginas recoge el polémico uso del Propofol en menores, así como sus potenciales efectos adversos.
La anestesia que se le suministró a Emily para su operación de rodilla provocó «un episodio de hipotensión con aparición de acidosis metabólica», un proceso que fue revertido por los médicos que administraron bicarbonato para continuar con la intervención.
El texto, además, pone énfasis en el hecho de que la niña recibiera de nuevo otra dosis de esta anestesia cuando ingresó tres días después, dado sus antecedentes.