Bélgica, Suecia o Noruega han propuesto a disposición de sus ciudadanos manuales
Así es el kit de emergencia con el que Europa se prepara ante un ataque nuclear
La campaña se centra en una lista de artículos esenciales que cada hogar debería tener preparados para hacer frente a posibles situaciones
Debido al panorama global, varios países de la Unión Europea han recomendado a sus ciudadanos preparar un kit de supervivencia ante posibles emergencias. En un contexto marcado por el conflicto en Oriente Próximo, la guerra en Ucrania y las tensiones entre las grandes potencias, el Centro Nacional de Crisis de Bélgica ha iniciado una campaña de concienciación para que sus ciudadanos tomen medidas preventivas.
En este sentido, la campaña se centra en una lista de artículos esenciales que cada hogar debería tener preparados para hacer frente a posibles situaciones, como apagones prolongados o la falta de suministro de servicios básicos. El objetivo de esta iniciativa es proporcionar a la población las herramientas necesarias para que puedan ser autosuficientes, al menos durante una semana.
La lista incluye una serie de elementos esenciales que todas las casas deberían tener en caso de crisis. El más importante es el agua potable, junto con filtros purificadores, así como un botiquín de primeros auxilios para prevenir cualquier problema de salud. También destaca la radio a pilas, para mantenerse informado, y baterías externas y cargadores para dispositivos electrónicos, asegurando que las personas puedan estar conectadas en todo momento.
Por otro lado, no puede faltar la comida, especialmente los alimentos no perecederos, que son los que mejor se conservan. Además, es fundamental contar con ropa de abrigo, pues, en caso de que los suministros se interrumpan, será necesaria para mantener la temperatura corporal.
Cómo actuar en caso de una detonación nuclear
Si, en el momento de la explosión, alguien se encuentra en el radio más cercano al punto de detonación, su muerte sería prácticamente instantánea, casi sin llegar a sentir dolor. En este caso, poco se puede hacer, aunque siempre es posible actuar rápidamente para tratar de minimizar los daños.
Lo primero que hay que hacer es correr a refugiarse en el interior de un edificio antes de que llegue la lluvia de partículas radioactivas, por lo que se cuenta, aproximadamente, con diez minutos de margen.
Concretamente, lo más recomendable es refugiarse en construcciones de hormigón o ladrillo y dirigirse al sótano, aunque también los aparcamientos subterráneos y el metro pueden ofrecer cierta protección. Si se sospecha que se ha estado expuesto a la lluvia de partículas radioactivas, debemos deshacernos de las capas exteriores de ropa y los zapatos, guardarlos en una bolsa cerrada y frotarnos la piel y el cabello.
Finalmente, el peligro que esta produce disminuye rápidamente, pero no es aconsejable salir del refugio hasta 12 o 24 horas después, a menos que así lo informen las autoridades pertinentes. Igualmente, de poco sirve tratar de huir en coche, ya que seguramente se producirán grandes atascos.