El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la ministra de Igualdad, Ana Redondo
12 mujeres han sido asesinados por sus parejas o exparejas este último verano
A la lista se suma también un menor de dos años, que constituye un caso de violencia vicaria
Doce mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas entre el 21 de junio y el 22 de septiembre de 2025. A la lista de víctimas se suma también un niño de 2 años, asesinado en un caso de violencia vicaria. Un verano más, la realidad confirma que esta época del año es la más peligrosa para las mujeres: en solo tres meses se ha concentrado casi la mitad de los feminicidios registrados en lo que va de 2025, el 44 % del total.
Aun así, el Gobierno insiste en subrayar que las cifras son «menores» respecto al verano anterior –13 mujeres y un niño asesinados frente a 19 mujeres y 3 menores en 2024–, como si la reducción de la estadística pudiera aliviar el hecho de que la violencia machista continúa cobrándose vidas de forma sistemática y previsible cada año.
Este verano arrancó con el crimen de Marisa (61 años), asesinada presuntamente por su marido en Getafe el 24 de junio, y se cerró el 16 de septiembre con el de Ginesa (64), a manos de su pareja en Cartagena. Entre medias, otras diez mujeres y el pequeño Samuel, de 2 años, perdieron la vida. Susana, Alejandra, Ramy Virginia, María del Carmen, Josefina, Dolores, Mercedes, Ilham, Rosalía y otra Mercedes se suman a una lista de nombres que, año tras año, evidencia el fracaso de las medidas preventivas.
Los datos muestran un repunte alarmante en junio: seis asesinatos de mujeres y el crimen vicario del niño en apenas seis días. En julio hubo tres víctimas, en agosto una y en septiembre dos. Andalucía fue la comunidad más golpeada con tres feminicidios, seguida de Asturias y la Comunidad Valenciana, con dos cada una.
Aunque el propio Gobierno reconoce que los periodos vacacionales son de especial riesgo, por la mayor convivencia de las víctimas con sus agresores, las políticas siguen llegando tarde. Junio y julio son, históricamente, los meses más sangrientos: 139 y 125 mujeres asesinadas desde 2003, respectivamente. Sin embargo, las estrategias de prevención y protección no parecen reforzarse en estos momentos críticos.
En lo que va de 2025, 27 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas y tres menores han muerto en crímenes vicarios. Es la cifra más baja desde que existen registros (1.322 feminicidios desde 2003), pero el descenso numérico no puede ocultar que la violencia machista continúa mostrando un patrón cíclico ante el cual el Gobierno reacciona con medidas insuficientes y con escasa capacidad de anticipación.