Fundado en 1910
El 25 % de los niños de entre 12 y 13 años consumen pornografía en internet

Un adolescente frente a un ordenadorUnsplash

Dos estudios lo confirman: consumir pornografía deteriora la salud sexual

En el caso de los hombres el consumo de pornografía con violencia física se correlacionó con niveles más bajos de empatía y de asertividad sexual

El consumo de pornografía con contenidos violentos está vinculado con daños en las relaciones interpersonales entre personas jóvenes, una peor salud sexual, un aumento de comportamientos sexuales de riesgo y una mayor aceptación de violencia contra las mujeres, según dos estudios científicos liderados desde el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).

Ambos estudios están liderados por la doctora Belén Sanz Barbero y forman parte de una de las líneas de estudio en la Escuela Nacional de Sanidad (ENS) del ISCIII; en ellos cuenta con la participan de la doctora Laura Otero García de la ENS-ISCIII; además Ana Rico Gómez, del mimo centro investigador participa en el primer estudio.

Los artículos, que se publican en las revistas 'Behavioral Sciences' y 'BMC Public Health' se enmarcan en el proyecto 'Caracterización del uso de la pornografía digital y su asociación con la salud sexoafectiva y la violencia sexual: evidencias para el consenso sobre intervenciones con jóvenes en España', que lidera la doctora Sanz y en el que participan más investigadoras del ISCIII y un equipo de la Universidad de Alicante.

Los resultados del artículo publicado en la revista Behavioral Sciences muestran que en torno al 51 por ciento mujeres y el 64 por ciento de los hombres de 18-35 años que son consumidores de pornografía, han consumido contenidos con violencia física en el último año. Además identifica, en mujeres y en hombres, una correlación entre el consumo de pornografía con violencia física y una mayor aceptación de la violencia contra las mujeres.

En el caso de los hombres el consumo de pornografía con violencia física se correlacionó con niveles más bajos de empatía y de asertividad sexual. En ambos sexos se ha identificado una asociación entre el consumo de pornografía con violencia física y la función sexual.

También se concluye que los hombres que consumen contenidos violentos tienen una mayor probabilidad de usar potenciadores de la función sexual, y que, en las mujeres, el consumo de pornografía con violencia física se relaciona con una mayor probabilidad de tener dificultades para alcanzar un orgasmo en una relación de pareja.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas