Sánchez y Ayuso
Sánchez se enfrenta a Ayuso por defender el derecho a la objeción de los médicos
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid obligó el pasado lunes al Ejecutivo regional a crear una lista negra de facultativos objetores
LLas intenciones del Gobierno por impulsar la cultura de la muerte en todas las comunidades españolas están teniendo sus frutos. Ya no solo atentan contra los médicos, los cuales han afirmado en numerosas ocasiones que su papel es el de «defender las vidas desde su concepción hasta su muerte natural», sino también lo hace contra Isabel Díaz Ayuso, quien ha mostrado en diversas ocasiones su negativa de crear un registro de objetores de conciencia al aborto porque, según garantiza, «pone en peligro» varios textos legales, entre ellos algunos artículos de la Constitución Española.
En este sentido, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha calificado este miércoles en su cuenta de la red social X esta situación como un «empeño personal» de la presidenta que las mujeres «no puedan ejercer sus derechos en la Comunidad de Madrid».
Asimismo, el jefe del Ejecutivo ha afirmado que Ayuso sigue negándose a «cumplir la ley del aborto», ahora incluso «en contra de la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Madrid». Esto, ha asegurado, sitúa a la Comunidad fuera de «la legalidad solo para continuar con su guerra política». Por último, ha revelado que llegarán «hasta el final» para garantizar los derechos y las libertades de las mujeres en todo el territorio español.
Estas palabras se han producido después de que el pasado lunes, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid obligase al Ejecutivo regional a crear un registro de objetores al aborto. Esto hará que la Comunidad deje de ser la única que protege a los médicos y su objeción de conciencia.
En este contexto, Fátima Matute, consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha aseverado que no creen en «el aborto legal, seguro y poco frecuente». Por ello, ha proseguido, no van «a señalar ni a perseguir a quienes abortan o a los que no abortan, ni tampoco a los que practican aborto o no practican abortos».