Dos gatos duermen en una cama
La EMA respalda la primera vacuna veterinaria con tecnología de ARN para gatos
Tras esta recomendación, la última decisión queda ahora en manos de la Comisión Europea, que deberá autorizar su comercialización para que pueda venderse en todo el territorio de la Unión Europea
La Agencia Europea de Medicamentos recomendó este viernes la autorización de una nueva vacuna para gatos que incorpora por primera vez en la Unión Europea la tecnología de ARN en preparados veterinarios destinados a combatir varias enfermedades infecciosas de alta contagiosidad.
El producto, denominado Nobivac NXT HCPChFeLV, está concebido para proteger a los felinos frente a cinco patologías infecciosas frecuentes y muy transmisibles. Entre ellas figuran virus que pueden afectar a las vías respiratorias, a los ojos o al sistema inmunitario y que, en determinadas circunstancias, pueden llegar a resultar mortales, sobre todo en animales jóvenes.
En concreto, este medicamento actúa frente a cinco patógenos habituales: el herpesvirus felino tipo 1, el calicivirus felino, el virus de la panleucopenia felina, el virus de la leucemia felina y la bacteria Chlamydia felis. De este modo, la vacuna amplía la cobertura frente a un conjunto de infecciones especialmente relevantes en la salud felina.
Según detalló la EMA, el preparado combina procedimientos más tradicionales, basados en versiones debilitadas de los virus, con una nueva tecnología sustentada en ARN. Ese componente innovador permite que el organismo del animal identifique mejor uno de los virus más graves, el de la leucemia felina, y responda con mayor rapidez en caso de entrar en contacto con él.
Para determinar tanto su eficacia como su seguridad, el comité científico de la agencia examinó información procedente de distintos estudios, entre ellos ensayos realizados con gatos. De acuerdo con esos resultados, la vacuna comienza a generar protección aproximadamente una semana después de su administración, lo que refuerza su potencial utilidad frente a infecciones de rápida transmisión.
La duración de la inmunidad varía en función del patógeno. En el caso de uno de los virus considerados más peligrosos, el de la panleucopenia felina, la protección se mantiene hasta tres años. Para el resto de las enfermedades incluidas en esta vacuna, la inmunidad se prolonga alrededor de un año.
Además, los estudios revisados por la EMA apuntan a que el fármaco no solo contribuye a disminuir los síntomas de estas infecciones, sino también a reducir su propagación. Esa circunstancia puede resultar relevante para limitar los contagios entre animales, especialmente en entornos donde conviven varios gatos.
En cuanto a los posibles efectos adversos, la agencia subraya que los más habituales son leves. Entre ellos se encuentran una pequeña inflamación en el punto de la inyección o una fiebre leve que, por lo general, desaparece en el plazo de un día, algo que se considera frecuente en este tipo de vacunas.
La EMA sostiene igualmente que el uso de este producto es seguro tanto para las personas encargadas de administrarlo como para el medio ambiente, siempre que se respeten las indicaciones establecidas. Tras esta recomendación, la última decisión queda ahora en manos de la Comisión Europea, que deberá autorizar su comercialización para que pueda venderse en todo el territorio de la Unión Europea.