José Miguel Segura Barea, hombre que ha denunciado al Sistema Cometa
Entrevista | José Miguel Segura Barea
El acusado de maltrato que denuncia el Sistema Cometa de Igualdad: «Me crucé a mi ex en Mercadona y la pulsera no sonó»
Tal y como ha explicado en conversación con El Debate, su versión desmonta el relato oficial del Ministerio de Igualdad, que aseguraba que los fallos fueron puntuales y que se resolvieron con premura
La Fiscalía General del Estado alertó en su Memoria 2024 de fallos en el sistema de seguimiento de los presuntos agresores a través de pulseras telemáticas, conocido como Sistema Cometa. Igualdad lo negó hasta que las pruebas desmontaron todo su discurso. Ahora, José Miguel Segura Barea, usuario de la pulsera, ha denunciado ante la Guardia Civil a Cometa, asegurando que los dispositivos no garantizan la protección de las víctimas ni la seguridad jurídica de los investigados.
Tal y como ha explicado en conversación con El Debate, su versión desmonta el relato oficial del Ministerio de Igualdad, que aseguraba que los fallos fueron puntuales y que se resolvieron con premura: «La pulsera siempre ha fallado», sentencia. Según relata, uno de los episodios más preocupantes ocurrió cuando se encontró en un supermercado Mercadona a escasa distancia de su expareja sin que el sistema reaccionara a tiempo: «Estuve a un metro de ella y tengo la única denuncia en España. La he puesto yo».
Segura Barea explica también a este medio que decidió acudir a la Guardia Civil para interponer una denuncia formal contra la empresa encargada del sistema por una supuesta falta de protección a la víctima. «Me tropecé a un metro con la supuesta víctima y saltó cuando estábamos a un metro», insiste, subrayando el retraso en la alerta pese a existir una orden de alejamiento de 500 metros.
Además, advierte de un posible riesgo añadido, como es que la geolocalización del sistema podría facilitar información sensible sobre las víctimas. «Te avisa y te da pistas de dónde puede estar la víctima. Increíble… Me dicen dónde está exactamente», afirma.
Asimismo, también relata que ha sufrido múltiples incidencias con el GPS que han provocado intervenciones policiales injustificadas: «La Guardia Civil ha venido diez veces a comprobar si yo estaba en casa… porque no geolocaliza bien».
Por otro lado, sostiene que los errores del sistema no solo afectan a los investigados, sino también a las víctimas. «Es malo para los agresores… porque por un error de estos te llevan a la cárcel, pero sobre todo es peligroso para la víctima», señala, al tiempo que avisa de que una alerta tardía podría tener consecuencias irreversibles. «Al agresor le da tiempo a llegar la víctima de sobra antes de que llegue la Policía», asegura.
En cuanto a la evolución del sistema, reconoce que su dispositivo fue sustituido recientemente y que desde entonces no ha vuelto a registrar errores: «Hace ya dos meses y pico me cambiaron un dispositivo nuevo y no he vuelto a dar más fallos». Sin embargo, advierte de que otros usuarios seguirían utilizando modelos antiguos.