Tres mujeres con burka por la calle
El Senado tramitará la ley de Vox para prohibir el burka y el niqab con el apoyo de PP
Con 146 votos a favor, 106 en contra y una abstención, y sin que participaran en la votación los cuatro senadores de Junts pese a estar presentes, el Pleno de la Cámara Alta ha acordado iniciar el trámite de la ley
El Senado va a tramitar la proposición de ley de Vox para prohibir el uso de niqab y burka en el espacio público, que ha contado con el respaldo del Partido Popular.
Con 146 votos a favor (PP, Vox y UPN), 106 en contra (PSOE, PNV, ERC, Bildu e Izquierda Federal) y una abstención (Coalición Canaria), y sin que participaran en la votación los cuatro senadores de Junts pese a estar presentes, el Pleno de la Cámara Alta ha acordado iniciar el trámite de la ley para la protección de la dignidad de las mujeres y la seguridad ciudadana en el espacio público de Vox.
Durante el debate, el PP ha anunciado su apoyo a esta iniciativa «por coherencia» con sus principios, mientras que han manifestado su rechazo el grupo socialista y el parlamentario vasco al considerar que no pretende defender los derechos de las mujeres, sino generar miedo y alarma sobre la inmigración.
«El multiculturalismo es un fracaso, en España aún estamos a tiempo», ha aseverado la senadora de Vox Paloma Gómez Enríquez en la defensa de la ley, que plantea la prohibición de la utilización de esas prendas «en el espacio público o en lugares privados con proyección a un espacio o uso público».
«Es imprescindible una respuesta en defensa de los principios que sustentan la cultura y la sociedad españolas», recoge la proposición de ley, que añade que «la sociedad española no puede aceptar que, al amparo de una ideología ajena y hostil a Occidente, se pretenda eliminar la identidad de las mujeres y de las niñas de la vida social».
La senadora de Vox ha asegurado que no les preocupa que se les demonice por defender «la supervivencia de nuestra civilización» ante el uso de prendas que son «una mazmorra textil» en barrios de Barcelona, Badalona, Tarragona o Almería.
Desde el PP, Verónica María Casal ha argumentado el apoyo a la ley de Vox «por coherencia con nuestros principios, por defensa de la igualdad y por respeto a quienes han luchado durante décadas por la emancipación de las mujeres».
«No vamos a contribuir a generar miedo, ni tensión social para obtener rédito político. Pero tampoco vamos a mirar hacia otro lado ante símbolos que en demasiadas ocasiones representan su coordinación, invisibilidad para la mujer», ha añadido la senadora popular.
No obstante, ha defendido la proposición de ley presentada por su partido reguladora del uso de prendas y elementos que oculten el rostro, que es «razonable» y «no es represiva».
Para el PSOE, la iniciativa de Vox es un «acto de puro cinismo político». «No engañan a nadie, no les interesa los derechos de las mujeres migrantes, es una provocación, simplismo o ignorancia», ha señalado la senadora Nuria Medina Santo, quien ha expresado su rechazo a símbolos que supongan imposición para las mujeres, y ha apostado por abrir un debate sobre ello en ponencia en el Congreso de los Diputados.
«No soportan que los socialistas gobernemos y vamos a seguir gobernando» para frenar su odio, ha respondido a Vox.
Para Nerea Ahedo, del grupo parlamentario vasco, se trata de «debate complejo sin soluciones simples» por lo que ha abogado por estudiar la cuestión escuchando a las mujeres. «No se puede restringir derechos fundamentales de las mujeres que dicen que quieren proteger», ha dicho.
«No responde a un problema real de convivencia, ni hay un problema urgente, solo busca generar alarma sobre la inmigración y generar miedo, tiene que ver mucho con xenofobia y no de defensa de derechos de las mujeres», ha concluido.